Noticias eclesiales
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ENERO 29
Papa Juan Pablo II afirma que visita a Cuba fue «gran evento de reconciliación espiritual, cultural y social» en Audiencia General
Durante la Audiencia General de todos los miércoles, el
Papa Juan Pablo II recordó el día de ayer su reciente visita pastoral a Cuba. En sus
palabras ante la gran cantidad de peregrinos reunidos para la audiencia, el Santo Padre
afirmó que su visita a la Isla del caribe fue «un gran evento de reconciliación
espiritual, cultural y social que producirá frutos benéficos», subrayando además que
el pueblo cubano ha vivido este viaje «como reconciliado con la propia historia y la
propia vocación».
Repasando las diversas actividades que se desarrollaron durante su visita, el Papa Juan
Pablo recordó primero la Santa Misa celebrada en Camaguey, el Vicario de Cristo señaló
que fue una «acción de gracias a Dios por el don de la familia», evocando más adelante
la exhortación a los jóvenes cubanos para «abrir sus corazones y sus vidas todas a
Cristo, derribando el relativismo moral y sus consecuencias». El Papa Juan Pablo II
llamó también la atención sobre el encuentro que tuvo durante su visita con el mundo de
la cultura, resaltando que el mensaje de los próceres cubanos apunta a hacer «una
síntesis entre la fe y la cultura, a la manera de formar conciencias libres y
responsables, capacitadas para dialogar y al mismo tiempo ser fieles a los valores
fundamentales de la persona y la sociedad». Pese a las incidencias de las ideología
marxista materialista y atea, el Santo Padre señaló la pervivencia de las raíces
cristianas. En su profundidad, afirmó el Papa Juan Pablo II «la llamada
"cubanía", ha seguido íntimamente marcada por la inspiración cristiana, como
atestiguan las numerosas figuras de hombres de cultura católicos, presentes en toda su
historia».
Durante la Audiencia General, el Papa se refirió también a la histórica coronación de
Nuestra Señora de la Caridad del Cobre, Patrona de Cuba, recordando que le había
confiado a todos los cubanos, dentro y fuera del país, para que puedan formar «una
comunidad cada vez más vivificada por la auténtica libertad y verdaderamente próspera y
fraterna». «En La Habana -recordó asimismo el Papa Juan Pablo II- pude cumplir una fase
histórica de la nueva evangelización», añadiendo en unas significativas palabras que
al ver en la Plaza de la Revolución la gigantesca imagen de Cristo «di gracias porque
precisamente en aquella plaza dedicada a la 'revolución', Aquel que trajo al mundo la
auténtica revolución, la del amor divino, que libera al hombre del mal y la injusticia,
y le da paz y la plenitud de vida, encontró un lugar».
Finalmente, el Vicario de Cristo señaló que su visita pastoral a Cuba ha servido para
«dar voz al alma cristiana del pueblo cubano», afirmando que es «este alma cristiana,
estoy convencido de ello, constituye para los cubanos el tesoro más precioso y la
garantía más segura de desarrollo integral a la búsqueda de la auténtica libertad y de
la paz». «De todo corazón deseo que la Iglesia en Cuba pueda tener cada vez más y más
libremente espacio adecuado para su misión», concluyó.
ENERO 28
La reconciliación entre las personas y los valores auténticamente humanos deben constituir el centro de las comunicaciones socialesl
El
Papa Juan Pablo II enfatizó en su mensaje con motivo de la XXXII Jornada Mundial
de las Comunicaciones Sociales la doble reconciliación presente en la Redención
aportada por el Señor Jesús. Dios sana por medio de la Redención la relación
humano-divina, herida por el pecado fontal. Asimismo devuelve la salud a nuestra
relación con los demás. "La esperanza que nace de la Redención surge de
esta doble reconciliación", manifiesta el Santo Padre.
El "Mensaje" lleva por título "Animados por el Espíritu, comuniquemos la
esperanza", haciendo referencia al Espíritu Santo. La referencia a la Tercera
persona de la Santísima Trinidad está en consonancia con la designación por el Papa al
segundo año de preparación para el Gran Jubileo del Año 2000 como un momento
privilegiado para meditar en el "custodio de la esperanza en el corazón humano"
("Dominum et Vivificantem", 67)".
El "Mensaje" invita, bajo la guía del Espíritu Santo, a los comunicadores
sociales, actores principales del foro mundial o nuevo "Areópago" en que se ha
convertido el mundo, a no olvidar que los medios no constituyen un "ejercicio
práctico dirigido sólo a motivar, persuadir o vender. Todavía menos, un vehículo para
la ideología. Los Medios -advierte el mensaje Vaticano- pueden a veces reducir a los
seres humanos a simples unidades de consumo, o a grupos rivales de interés, o a
manipulados espectadores, lectores y oyentes considerados números de los que se obtiene
un rendimiento, sea en ventas o en apoyo político. Y todo ello destruye la comunidad. La
tarea de la comunicación es aunar a las personas y enriquecer sus vidas, no aislarlas ni
explotarlas. Los medios de comunicación social, usados correctamente, pueden ayudar a
crear y apoyar comunidades humanas basadas en la justicia y la caridad; en la medida en
que hagan esto, serán signos de esperanza".
El "Mensaje" reclama de los comunicadores cristianos un esfuerzo particular para
"integrar el contenido del Evangelio en la 'nueva cultura' creada por las modernas
comunicaciones, con sus 'nuevos lenguajes, nuevas técnicas y nueva psicología". La
Iglesia asume el desafío de transformar este gran foro en un ámbito de "el
intercambio de información veraz, de ideas constructivas y sanos valores, creando así
comunidad".
Los comunicadores cristianos constituyen agentes de reconciliación en la medida en que
anuncian la Redención obrada por el Señor Jesús. Para ello "los comunicadores
cristianos necesitan ser hombres y mujeres cuya oración esté llena del Espíritu Santo,
y los haga entrar cada vez más profundamente en comunión con Dios, para que crezca su
capacidad de alentar la comunión entre sus semejantes. Deben ser enseñados en la
esperanza por el Espíritu Santo, 'agente principal de la nueva evangelización' para que
puedan comunicar esperanza a los demás".
El "Mensaje" concluye desatacando a la Virgen María como "el perfecto
modelo de la esperanza que los comunicadores cristianos". "María ha llevado a
su plena expresión el anhelo de los pobres de Yaveh, y resplandece como modelo para
quienes se fían con todo el corazón de las promesas de Dios", manifiesta el
"Mensaje". "La Iglesia, al dirigir sus pasos de peregrina hacia el Gran
Jubileo, vuelve su mirada hacia María, cuya profunda escucha del Espíritu Santo abrió
el mundo al gran acontecimiento de la Encarnación, fuente de toda nuestra
esperanza".
ENERO 27
Conferencia Episcopal Peruana denuncia política de control natal
La Conferencia Episcopal del Perú ha publicado
recientemente un mensaje en el que denuncia las dramáticas consecuencias de la política
de población aplicada en dicho país. Fieles a la misión de 'defender la dignidad de la
persona humana desde la fe', los obispos peruanos condenan asimismo la aplicación
coercitiva de métodos para el control natal artificial, hecho que ya ha causado varias
muertes, atentando así contra la libertad de las personas y en contra de los derechos
humanos «aún más elementales como son el de la integridad física y la vida misma».
«Las violaciones a la libertad y al derecho a la vida -afirman los prelados peruanos- son
consecuencia previsible de la política antinatalista que pone las cifras y las metas por
encima de los hombres y mujeres concretos de nuestro pueblo». De la misma manera,
expresando la preocupación de la Iglesia por la dignidad del hombre concreto, los obispos
señalan que «es el amor por la persona humana lo que nos lleva a denunciar una política
que ve al hombre como un objeto contable y la transmisión de la vida como una enfermedad
que hay que combatir».
Asimismo, el reciente mensaje de la Conferencia Episcopal Peruana denuncia las
tergiversaciones efectuadas para implantar la política del control natal, señalando
enérgicamente que «cuando se proclama la libertad del individuo como justificación para
la mentalidad antinatalista, por nuestra misma misión de pastores nos corresponde
recordar que la libertad tiene límites puestos por el orden natural y la Providencia
divina». «Proclamar esta verdad es una tarea a la que no podemos renunciar, aún cuando
la consecuencia es la crítica, la calumnia o la agresión» afirman los obispos,
añadiendo que el problema está en que «faltan las políticas adecuadas para la
distribución justa de la riqueza generada».
Finalmente, recordando las recientes palabras del Papa Juan Pablo II en su visita pastoral
a Cuba en relación al rol de la familia como «célula fundamental de la sociedad y
garantía de su estabilidad», los obispos peruanos concluyen elevando una oración al
Señor, «de quien recibimos el don de la vida y que dio la vida por todos», para que
«toque el corazón de los responsables de esta errada política de modo que optando por
la promoción y el cuidado de los más pobres, implementen con sabiduría, creatividad y
solidaridad, una política profundamente humana de salud, educación y desarrollo integral
que genere el bienestar de todos los peruanos».
ENERO 26
En Misa final en La Habana. Santo Padre se despide dejando mensaje de reconciliación
Cercano
al millón de personas, venciendo los obstáculos por la falta de transporte y
medios de comunicación, se congregaron de todas partes de la Isla el día de
ayer para participar con el Papa Juan Pablo II en su última celebración Eucarística
en Cuba. La Plaza de la Revolución, antaño escenario de grandes concentraciones
del régimen castrista se encontraba ayer dominada por una inmensa imagen del
Sagrado Corazón de Jesús, y sumergida en la alegría y el entusiasmo de los cientos
de miles de católicos que expresaban sin miedo su fe, renovados por la visita
del Vicario de Cristo. En medio de los cantos y el fervor religioso, el Papa
Juan Pablo II llamó una vez más al pueblo cubano a vivir la reconciliación,
la libertad, la justicia, el respeto a los derechos humanos, la paz.
Asimismo, el Santo Padre se reunió en su último día de visita con los obispos,
sacerdotes, religiosos y laicos, dejando Cuba por la tarde luego de una importante
ceremonia de despedida en el Aeropuerto de La Habana, en donde al finalizar el discurso
protocolar improvisó unas palabras sobre la lluvia aludiendo a un himno de Adviento que
anuncia la venida del Salvador y expresando su deseo que esa lluvia fuera señal de un
adviento para el pueblo de Cuba.
Misa final en La Habana
Antes de empezar la celebración Eucarística, que tuvo lugar temprano en la
mañana, el Cardenal Ortega, Arzobispo de La Habana, dio la bienvenida al Santo Padre,
señalando que «desde ahora sentimos que será imposible a los que estamos aquí no
amarnos como hermanos, no perdonar nuestras ofensas recíprocas, no olvidar agravios, no
abrirnos a la verdad dicha con sinceridad, no poner por obra todo lo justo, bueno y noble
que pueda traer la reconciliación entre todos los cubanos y la paz y la felicidad a
nuestro pueblo».
Durante su homilía, que fue constantemente interrumpida por los aplausos y barras de los
millares de fieles reunidos, el Papa Juan Pablo II denunció con fuerza tanto a los
sistemas basados en la ideología marxista como a los basados en el neo liberalismo,
afirmando al Evangelio sobre toda visión reductiva del hombre. «Quiero darles la buena
noticia de la esperanza en Dios y como servidor del Evangelio les traigo este mensaje de
amor y solidaridad que Jesucristo con su venida ofrece a los hombres de todos los
tiempos», señaló el Santo Padre, añadiendo que «no se trata en absoluto de una
ideología ni de un sistema económico o político nuevo sino de un camino de paz,
justicia y verdad verdaderas».
«Los
sistemas ideológicos y económicos que se han ido sucediendo en los dos últimos
siglos -continuo el Papa en medio de los aplausos- con frecuencia han potenciado
el enfrentamiento ya que contenían en sus programas los gérmenes de la oposición
y la desunión. Esto condicionó profundamente su concepción del hombre y sus
relaciones con los demás. Algunos de estos sistemas han pretendido también reducir
la religión a la esfera del ámbito individual despojándola de todo influjo o
relevancia social. En este sentido cabe recordar que un estado moderno no puede
hacer del ateísmo o de la religión uno de sus ordenamientos políticos». Por
otro lado advirtió el Papa, «resurge en varios lugares una forma de neoliberalismo
capitalista que subordina a la persona humana y condiciona el desarrollo de
los pueblos a las fuerzas ciegas del pecado, clavando desde sus centros de poder
los países menores favorecidos con cargas insoportables».
Luego, señalando la respuesta que debe dar el pueblo cubano, el Santo Padre señaló a la
Iglesia como «Maestra de humanidad», afirmando que por eso «frente a estos sistemas
presenta la cultura del amor y de la vida, devolviendo a la humanidad la esperanza del
poder transformador del amor vivido y la unidad querida por Cristo por ello hay que
recorrer un camino de reconciliación, de diálogo y acogida fraterna del prójimo en todo
el mundo». «Este se puede decir es el Evangelio Social de la Iglesia», añadió el Papa
en medio de los aplausos.
Haciendo referencia al Evangelio del día, el Vicario de Cristo en unas significativas
palabras señaló que «el Espíritu del Señor me ha enviado para anunciar a los cautivos
la libertad, para dar libertad a los oprimidos». «La buena noticia de Jesús va
acompañada de un anuncio de libertad apoyado sobre el sólido fundamento de la verdad»
afirmó el Papa, haciendo más adelante un llamado a la liberación que «no se reduce a
los aspectos sociales y políticos sino que encuentra su plenitud en el ejercicio de la
libertad de conciencia, base y fundamento de los otros derechos humanos». «El Papa libre
nos quiere a todos libres» coreaba a todo esto el pueblo cubano, a lo que el Santo Padre
respondió: «Sí, libres, con esa libertad que Cristo nos ha dado».
Luego, continuando con su homilía, el Papa observó que «para muchos de los sistemas
políticos y económicos hoy vigentes el mayor desafío sigue siendo el conjugar libertad
y justicia social, libertad y solidaridad, sin que ninguna quede relegada a un plano
inferior. En este sentido, la Doctrina Social de la Iglesia es un esfuerzo de elección y
propuesta que trata de iluminar y conciliar las relaciones entre los derechos inalienables
de cada hombre y las exigencias sociales de modo que la persona alcance sus aspiraciones
más profundas y su realización integral según su condición de la persona, de hijo de
Dios y de ciudadano».
«Estoy en medio de ustedes como Mensajero de la Paz y la Esperanza, por eso quiero
repetir mi llamado a dejarse iluminar por Jesucristo y aceptar sus enseñanzas y el
esplendor de su verdad para que todos puedan emprender el camino de la unidad por medio
del amor y la solidaridad evitando la exclusión, el aislamiento y el enfrentamiento que
son contrarios a la voluntad de Dios Amor». Finalmente, el Papa Juan Pablo II terminó su
homilía pidiendo al Espíritu Santo que «ilumine con sus dones a quienes tienen diversas
responsabilidades sobre este pueblo que llevo en el corazón y que la Virgen de la Caridad
de El Cobre, reina de Cuba obtenga para sus hijos los dones de la paz, del progreso, de la
felicidad». Luego al concluir la Santa Misa, en un acto con una simbología muy especial,
el Papa Juan Pablo II bendijo la primera piedra del seminario que la Iglesia en Cuba
construirá próximamente.
Luego de la impresionante celebración Eucarística, el Papa Juan Pablo II se reunió con
los obispos cubanos en la Nunciaturaa. De la misma manera, se reunió en la Catedral de La
Haban también con los sacerdotes, religiosos y religiosas en Cuba, así como con un grupo
de laicos comprometidos.
Despedida en el Aeropuerto José Martí
Por la tarde, el Papa Juan Pablo II se dirigió finalmente al aeropuerto José
Martí, para la ceremonia de despedida, en la cual estuvo presente también Fidel Castro,
quien pronunció un discurso de despedida en el que reiteró algunos aspectos de su
posición ideológica. En él declaró que estaba en desacuerdo con algunas cosas que el
Papa había dicho, pero que le agradecía todas sus palabras en nombre del pueblo cubano.
Bajo una fuerte lluvia, el Papa Juan Pablo II pronunció también un mensaje final, en el
que agradeció la cálida acogida del pueblo cubano y los encomendó nuevamente a la tarea
de reconciliación y a volver a las raíces católicas presentes en lo profundo de la
identidad cubana. «Como sucesor del Apóstol Pedro y siguiendo el mandato del Señor, he
venido como mensajero de la Verdad, y de la Esperanza a confirmarlos en la Fe y dejarles
un mensaje de paz y reconciliación en Cristo» señaló el Sucesor de Pedro.
«Antes
de abandonar esta capital, quiero decir un emocionado adiós a todos los hijos
de este país, a los que habitan las ciudades y los campos, a los niños, jóvenes
y ancianos, a las familias y a cada persona, confiando en que continuarán conservando
y promoviendo los valores mas genuinos del alma cubana que, fiel herencia de
sus mayores, ha de saber mostrar, aún en medio de las dificultades, su confianza
en Dios, su fe cristiana, su vinculación a la Iglesia, su amor a la cultura
y las tradiciones patrias, su vocación de justicia y de libertad».
«En efecto, si nos fatigamos y luchamos, es porque tenemos puesta la esperanza en Dios
vivo, que es el Salvador de todos los hombres. Que él les colme de sus bendiciones y les
haga sentir su cercanía en todo momento», afirmó el Papa al finalizar su discurso de
despedida. Luego, improvisando unas palabras a raíz de la lluvia, el Vicario de Cristo
recordó que «cuando nosotros cantamos en la liturgia en Adviento "Cielos lloved
vuestra justicia", aquella me parece la hermenéutica más profunda. Nuestra lluvia
de las últimas horas de permanencia en Cuba puede significar un Adviento "Cielos
lloved vuestra Justicia, ábrete tierra has germinar al Salvador", y yo quiero
expresar mis votos porque esta lluvia sea un signo bueno de un nuevo adviento de vuestra
historia».
ENERO 25
A «María, Madre de la Reconciliación» invoca el Papa Juan Pablo II en la coronación de la Virgen de la Caridad del Cobre
En
su tercera Celebración Eucarística en Cuba, el Papa Juan Pablo II coronó el
día de ayer a la Virgen de la Caridad del Cobre, Patrona de Cuba, llamándola
«Madre de la Reconciliación». En unas significativas palabras pronunciadas antes
los miles de entusiastas fieles reunidos en la Plaza Antonio Maceo de Santiago
de Cuba, el Santo Padre hizo un llamado a todos los cubanos a la reconciliación
y a «encarnar la fe en la propia vida como el mejor camino para el desarrollo
integral del ser humano creado a imagen y semejanza de Dios y para alcanzar
la verdadera libertad que incluye el reconocimiento de los derechos humanos
y la justicia social».
La jornada de ayer empezó muy temprano por la mañana, cuando millares de fieles iban
sumándose a la camioneta que portaba en una urna a la venerada imagen de Virgen de la
Caridad. Desde el pequeño poblado del Cobre, a unos 20 km de Santiago de Cuba, avanzaban
los cubanos plenos de piedad filial para con la Madre que habría de ser coronada por el
Papa Juan Pablo II, reiterándo que es la «Patrona Espiritual de Cuba». «¡Viva la
Virgen, la madre de todos los cubanos!» gritaban con alegría la gran cantidad de
católicos cubanos reunidos para la celebración Eucarística a la llegada de la querida
imagen al altar donde se celebraría la Santa Misa. Muchos de ellos no pudieron dejar de
escapar lágrimas al contemplar a la Patrona del Cuba en el altar sobre la Plaza de la
Revolución.
El júbilo fue enorme y desbordante también cuando llegó el Papa Juan Pablo II, en medio
del entusiasmo y el agitar de millares de banderas del Vaticano y de Cuba. «Desde su
santuario, no lejos de aquí, -señaló el Papa Juan Pablo II en su homilía- la Reina y
Madre de todos los cubanos -sin distinción de razas, opciones políticas o ideologías-,
guía y sostiene, como en el pasado, los pasos de sus hijos hacia la Patria celeste y los
alienta a vivir de tal modo que en la sociedad reinen siempre los auténticos valores
morales, que constituyen el rico patrimonio espiritual heredado de los mayores». «El
ejemplo de disponibilidad de María nos señala el camino a recorrer. Con Ella la Iglesia
lleva a cabo su vocación y su misión, anunciando a Jesucristo y exhortando a hacer lo
que El nos dice; construyendo también la fraternidad universal en la que cada hombre
pueda llamar Padre a Dios», afirmó más adelante el Sucesor de Pedro. Asimismo, durante
su homilía el Santo Padre observó que como Santa María, la Iglesia es también Madre y
Maestra en el seguimiento de Cristo, «recinto de perdón, de paz y reconciliación, que
abre sus brazos a todos los hombres para anunciarles al Dios verdadero».
De la misma manera, el Papa Juan Pablo II exhortó a los laicos a comprometerse en el
anuncio del Evangelio. «Los laicos católicos -afirmó el Santo Padre-, salvaguardando su
propia identidad para poder ser "sal y fermento" en medio de la sociedad de la
que forman parte, tienen el deber y el derecho de participar en el debate publico en
igualdad de oportunidades y en actitud de diálogo y reconciliación».
La
coronación de la Virgen ha sido sin lugar a dudas uno de los momentos más emocionantes
de la visita del Santo Padre a Cuba. «Los pongo bajo su maternal protección,
pidiéndole a Ella, Madre amorosa de todos, que reúna a sus hijos por medio de
la reconciliación y la fraternidad», señaló el Vicario de Cristo momentos antes
de la coronación. Además de la corona, el Papa Juan Pablo II colocó a la venerada
imagen de la Virgen un rosario de oro, mientras el pueblo cubano mostraba su
agradecimiento exclamando «Juan Pablo hermano, ya tu eres un cubano». «¡Virgen
de la Caridad del Cobre, Patrona de Cuba! ¡Dios te salve, María, llena de gracia!»
exclamó el Santo Padre en el momento de la coronación. «Has venido a visitar
nuestro pueblo y has querido quedarte con nosotros como Madre y Señora de Cuba,
a lo largo de su peregrinar por los caminos de la historia. Tu nombre y tu imagen
están esculpidos en la mente y en el corazón de todos los cubanos, dentro y
fuera de la Patria, como signo de esperanza y centro de comunión fraterna».
«Se Madre de los fieles y de los pastores de la Iglesia modelo y estrella de
la nueva evangelización».
«¡Madre de la reconciliación! -señaló finalmente el Santo Padre- Reúne a tu pueblo
disperso por el mundo. Haz de la nación cubana un hogar de hermanos y hermanas para que
este pueblo abra de par en par su mente, su corazón y su vida a Cristo, único Salvador y
Redentor, que vive y reina con el Padre y el Espíritu Santo, por los siglos de los
siglos. Amén». «Cuba es para Cristo», corearon los miles de fieles que participaron de
la Santa Misa al despedirse del Vicario de Cristo, mostrando su alegría y agradecimiento
al Vicario de Cristo.
Por la tarde, el Santo Padre visitó el Santuario de San Lázaro, donde se reunió con una
gran cantidad de enfermos. «Cristo está muy cerca de los que sufren», manifestó el
Papa, solidarizándose con el dolor de los enfermos. «Vengo como peregrino de la verdad y
la esperanza a este Santuario de San Lazaro, como testigo, en la propia carne, del
significado y el valor que tiene el sufrimiento cuando se acoge acercándose confiadamente
a Dios, "rico en misericordia"» señaló el Santo Padre en su emotivo discurso.
En sus palabras, el Papa Juan Pablo II señaló que el dolor es un misterio, «muchas
veces inescrutable para la razón. Forma parte del misterio de la persona humana, que solo
se esclarece en Jesucristo, que es quien revela al hombre su propia identidad. Solo desde
El podremos encontrar el sentido a todo lo humano». De la misma manera, el Papa recordó
no solo a los enfermos en lo físico, sino también al «sufrimiento del alma», haciendo
una clara denuncia de las injusticias ocurridas durante el régimen comunista, y haciendo
un llamada a la liberación de «los segregados, los perseguidos, los encarcelados por
diversos delitos o por razones de conciencia, por ideas pacificas aunque discordantes».
Con esas palabras el Papa Juan Pablo II alentó a la reinserción social de la población
penitenciaria víctima de la ideología. «Esto es un gesto de alta humanidad y es una
semilla de reconciliación, que honra a la autoridad que la promueve y fortalece también
la convivencia pacifica en el país», subrayó.
«Al pie de la Cruz, con los brazos abiertos y el corazón traspasado, está nuestra
Madre, la Virgen María, Nuestra Señora de los Dolores y de la Esperanza, que nos recibe
en su regazo maternal henchido de gracia y de piedad. Ella es camino seguro hacia Cristo,
nuestra paz, nuestra vida, nuestra resurrección. María, Madre del que sufre, piedad del
que muere, cálido consuelo para el desalentado: ¡mira a tus hijos cubanos que pasan por
la dura prueba del dolor y muéstrales a Jesús, fruto bendito de tu vientre!. Amen»,
señaló finalmente el Santo Padre.
Arzobispo de Santiago de Cuba pronuncia valiente discurso denunciando los efectos del régimen comunista en Cuba
Con
una valientes palabras, el Arzobispo de Santiago de Cuba, Mons. Pedro Meurice
crítico valientemente el daño hecho a la Iglesia y al pueblo cubano por los
años que tiene la ideología marxista en el poder político. En su enérgico discurso,
pronunciado ante el mismo Vicepresidente Raúl Castro y otros dirigentes del
Partido Comunista, Mons, Meurice afirmó que en Cuba la Iglesia se vio afectada
por «la confrontación ideológica con el marxismo leninismo, estatalmente inducido»,
añadiendo asimismo la necesidad el pueblo cubano de «aprender a desmitificar
los falsos mesianismos».
En sus palabras de bienvenida al Santo Padre en la Celebración Eucarística que tuvo
lugar en Santiago de Cuba, el prelado describió al pueblo cubano como un pueblo noble,
pero también como un pueblo que sufre. «La nación vive aquí y vive en la diáspora»,
afirmó, haciendo una clara alusión a las divisiones ocasionadas por el régimen
comunista. Recordando asimismo la historia de Cuba, Mons. Meurice llamó la atención
sobre los efectos de la revolución, subrayando que la Iglesia «con el marxismo y el
leninismo volvió a ser empobrecida de medios y agentes de pastoral pero no de emociones
de espíritu como fue el Encuentro Eclesial Cubano». «La Iglesia en América Latina
-afirmó el prelado cubano- hizo en Puebla la opción por los pobres, y los más pobres
entre nosotros son aquellos que no tienen el don preciado de la libertad».
Algunos han confundido «la patria con un partido, la nación con el proceso histórico
que hemos vivido en las últimas décadas y la cultura como una ideología», afirmó
Mons. Beurice, resaltando más adelante al pueblo cubano como un «pueblo que ha luchado
largos siglos por la justicia social y ahora se encuentra al final de una de esas etapas
buscando otra vez cómo superar las desigualdades y la falta de participación».
Subrayando la etapa de crecimiento y de «sufrida credibilidad que brota de la cruz vivida
y compartida» que vive la Iglesia en Cuba, Mons. Beurice se refirió a la Iglesia como
«la esperanza de todos los cubanos». Finalmente, el Arzobispo de Santiago de Cuba pidió
al Santo Padre que ofrezca al Señor y a Santa María los esfuerzos del pueblo cubano,
para que «las generaciones de cubanos podamos continuar dirigiéndonos a Ella pero con
mayor audacia apostólica y serenidad de espíritu con las bellas estrofas de su himno:
«y tu nombre será nuestro escudo, nuestro amparo tu gracia será».
El diario ABC de España viene dedicando sus portadas a la visita del Papa a Cuba
El
más prestigioso diario español ha venido dedicando día a día sus portadas a
la histórica visita pastoral del Santo Padre a Cuba. Expresando así la trascendental
importancia del peregrinaje pastoral del Sumo Pontífice el diario español manifiesta
el gran y sostenido interés de los medios de comunicación por este viaje del
Papa. En esta ocasión, sobre la foto del Papa ante la imagen de la Patrona de
Cuba, la Virgen de la Caridad del Cobre, el diario madrileño pone como leyenda:
"EN LA CORONACIÓN DE LA VIRGEN DEL COBRE, EL PAPA RECLAMA EL RECONOCIMIENTO
DE LOS DERECHOS HUMANOS Y LIBERTAD DE EXPRESIÓN Y DE ASOCIACIÓN. «La verdadera
libertad incluye el reconocimiento de los derechos humanos y de la justicia
social», afirmó ayer el Papa ante más de doscientas mil personas en Santiago
de Cuba, donde coronó la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre, patrona
de la nación. El Santo Padre pidió libertad de expresión y de asociación «para
colaborar de forma eficaz en la búsqueda del bien común» y afirmó que «la Iglesia
Católica no busca ninguna forma de poder político y todo lo que reclama para
sí lo pone al servicio del hombre y de la sociedad». «El pasado nacional cubano
-añadió- es historia cristiana». En la imagen, el Pontífice ante la Virgen de
la Caridad del Cobre".
ENERO 24
Fiesta de fe en Camagüey y encuentro con los intelectuales en tercer día de Visita Pastoral del Santo Padre a Cuba
Camagüey
vivió el día de ayer una verdadera fiesta de fe con la presencia del Papa Juan
Pablo II. Y con ella, todos los católicos cubanos que participaron con entusiasmo
de la celebración Eucarística presidida por el Santo Padre, la que fue televisada
a nivel nacional. De manera especial, participaron ayer decenas de miles de
jóvenes cubanos, a quienes estaba dirigida la celebración de la Santa Misa.
La alegría desbordante y el entusiasmo por la presencia del Vicario de Cristo
alternaba con momentos de profundo silencio, en los cuales el Sucesor de Pedro
anunciaba con fuerza la verdad del Evangelio o en momentos como la consagración,
en los que participó la multitud con significativa reverencia. La verdad del
Evangelio que era incesantemente reclamada por el sufrido pueblo cubano, que
manifestó el día de ayer que años de comunismo no han erradicado las profundas
raíces católicas que lo constituyen como nación. Así pues, en un clima de intensa
oración y fervor religioso, se reunieron unos doscientos mil cubanos, en su
mayoría entusiastas jóvenes, para participar de la Celebración Eucarística junto
al Vicario de Cristo.
Especialmente significativas resultaron las palabras de bienvenida del Obispo de
Camagüey, Mons. Adolfo Rodríguez, quien agradeció al Santo Padre por su visita en
nombre «de todos los camagüeyanos, de los que están aquí y los que no, pero que están
en el recuerdo y en el corazón, de los que no han podido venir pero están presentes»,
pidiendo asimismo al Santo Padre que bendiga «a todos con una gran bendición que
estreche a todos los cubanos en un mismo abrazo de fraternidad, reconciliación y paz, hoy
y para siempre».
En su homilía, dirigida fundamentalmente a los jóvenes, el Papa Juan Pablo II los
exhortó nuevamente a no tener miedo de abrir sus corazones a Cristo. Advirtiendo los
peligros de caer en el «relativismo moral» y ser «víctima de esquemas culturales
vacíos de sentido o de algún tipo de ideología que no ofrece normas morales altas y
precisas», el Santo Padre hizo luego un llamado a todos los jóvenes cubanos a ser
virtuosos, a ser «fuertes por dentro, grandes de alma, ricos en los mejores sentimientos,
valientes en la verdad, audaces en la libertad, constantes en la responsabilidad,
generosos en el amor, invencibles en la esperanza». «No esperen -señaló el Vicario de
Cristo- de los otros lo que ustedes son capaces y están llamados a ser y a hacer, no
dejen para mañana el construir una sociedad nueva donde los sueños más nobles nos
ilustren y donde ustedes puedan ser los protagonistas de la historia». Durante su
homilía, que fue interrumpida numerosas veces por manifestaciones de entusiasta
adhesión, el Papa pidió «que Cuba eduque a sus jóvenes en la virtud y la libertad para
que pueda tener un futuro de auténtico desarrollo humano integral en un ambiente de paz
duradera», señalando esto como «todo un programa de vida personal y social, cuidando la
caridad, la humildad, el sacrificio, teniendo como razón última servir al Señor».
Significado especial alcanzó el momento de la elevación del Cuerpo y de la Sangre del
Señor, misterio ante el que la multitud de fieles pronunció en cada caso un sonoro e
impactante: "Señor mío, Dios mío", confesando su fe en la presencia real del
Señor Jesús.
Antes, en un credo dialogado con respuestas de los creyentes "Sí, creo", el
Santo Padre realizó un diálogo invitando a los presentes a comprometerse con la fe y sus
consecuencias. La profundidad del momento y la solemnidad del acto en medio de tantas
manifestaciones de fe enmarcó la celebración eucarística en una gran confesión de fe y
compromiso con la vida cristiana.
Por la tarde, tuvo lugar el encuentro del Papa Juan Pablo II con los intelectuales
en el en el Aula Magna de la Universidad de la Habana. Especialmente significativo
fue el momento de la llegada del Santo Padre, al detenerse un momento a orar
ante la tumba del Siervo de Dios Padre Félix Varela, pensador católico y patriota
cubano en proceso de beatificación. Respondiendo al discurso ideologizado y
propagandístico del Rector de la Universidad de la Habana, en presencia del
comandante revolucionario Fidel Castro, quien había dirigido la palabra momentos
antes que el Santo Padre, el Romano Pontífice hizo una recta lectura de la cultura
cubana desde la figura ejemplar y profundamente católica de Padre Varela, haciendo
asimismo un llamado a las figuras de la cultura local a abrirse al diálogo con
la Iglesia. «La Iglesia -señaló el Santo Padre- que acompaña al hombre en su
camino, que se abre a la vida social, que busca espacios para su acción evangelizadora,
se acerca con su palabra y su acción a la cultura», añadiendo más adelante que
ella «no se identifica con ninguna cultura particular, sino que se acerca a
todas ellas con espíritu abierto. Ella, al proponer con respeto su propia visión
del hombre y de los valores, contribuye a la creciente humanización de la sociedad».
«Toda cultura tiene un núcleo íntimo de convicciones religiosas y de valores
morales, que constituye como su alma. Es ahí donde Cristo quiere llegar con
la fuerza transformadora de su gracia», dijo más adelante el Santo Padre.
Al referirse a la identidad católica de Cuba, el discurso del Papa Juan Pablo II empezó
a girar en torno a la figura del Padre Félix Varela, «piedra fundacional de la
nacionalidad cubana», como el mismo Santo Padre lo llamó, señalando que «su patria
sigue necesitando de la luz sin ocaso que es Cristo. Cristo es la vía, la guía del
hombre a la plenitud de sus dimensiones, el camino que conduce a una sociedad más justa,
más libre, más humana y más solidaria. El amor a Cristo y a Cuba que iluminó la vida
del P. Varela está en la raíz más honda de la cultura humana». Finalmente, con unas
palabras que resonaron con fuerza en el Aula Magna de la Universidad de La Habana, el Papa
Juan Pablo II recordó las palabras del P. Varela, señalando que «no hay patria sin
virtud, ni virtud con impiedad».
ENERO 23
Papa Juan Pablo II resalta valor de la familia en primera celebración Eucarística en Cuba
Superando las dificultades de la falta de medios de
comunicación de gasolina y de transporte público, más de 150.000 cubanos se reunieron
en el Campo de deportes del Instituto Superior de Cultura Física «Manuel Fajardo» de
Santa Clara para participar de la primera Misa celebrada por el Papa Juan Pablo II en su
visita pastoral a Cuba. «¡Cuba: cuida a tus familias para que conserves sano tu
corazón!», exhortó el Sucesor de Pedro a los fieles que asistieron a la ceremonia
Eucarística, señalando una vez más la importancia de la familia como «célula
fundamental de la sociedad».
En su homilía, el Papa Juan Pablo II se dirigió de manera especial a las familias, las
cuales, como señaló el Vicario de Cristo, «quieren proclamar el firme propósito de
realizar en su vida el proyecto salvífico del Señor». El Papa empezó su discurso dando
gracias a Dios por el don de la familia, señalando más adelante que las familias
fundadas «sólidamente en los principios cristianos así como en su sentido de
solidaridad familiar y respeto por la vida», fueron «verdaderas comunidades de cariño
mutuo, de gozo, de confianza, y seguridad, de serena reconciliación».
Más adelante, el Papa Juan Pablo II pasó a describir la problemática familiar, afectada
por la cultura de muerte. La familia, como observó el Santo Padre, «sufre la crisis que
puede afectar a la sociedad misma, eso ocurre cuando los matrimonios viven en sistemas
económicos y culturales que bajo la falsa apariencia de libertad y progreso, promueven e
incluso defienden una mentalidad antinatalista instando de este modo a los esposos a
recurrir a métodos de control de la natalidad que no están de acuerdo con la dignidad
humana», criticando duramente también el aborto, la promiscuidad, el empobrecimiento
ético, la vulgaridad y las relaciones prematrimoniales a temprana edad. «Todo esto
-subrayó el Santo Padre- deja huellas profundas negativas en la juventud que está
llamada a encarnar los valores morales éticos en la consolidación de una sociedad
mejor», añadiendo asimismo que «el camino para vencer estos males no es otro que
Jesucristo, su doctrina y su ejemplo de amor total que nos habla. Ninguna ideología puede
sustituir su infinita sabiduría y poder, por eso es necesario recuperar los valores
religiosos en el ámbito familiar, social fomentando la práctica de las virtudes que
conformaron los orígenes de la nación cubana».
En sus palabras, el Vicario de Cristo exhortó nuevamente a los católicos cubanos a no
tener miedo. «No tengan miedo -señaló-, abran a las familias, a las escuelas a los
valores del Evangelio y a Jesucristo que nunca son peligro para ningún proyecto social».
Asimismo, el Papa Juan Pablo II pidió a los católicos cubanos a conservar en su vida el
modelo de la Familia de Nazaret, «ayudados por la gracia que se les ha dado en el
sacramento del matrimonio», elevando más adelante una oración para que «que Dios
Padre, Hijo y Espíritu Santo habite en sus hogares, así las familias católicas de Cuba
contribuirán decididamente a la gran causa divina de la salvación del hombre en este
tierra bendita que es su patria y su nación». Finalmente, el Santo Padre concluyó su
homilía pidiendo que «la Virgen de la Caridad del Cobre, Madre de todos los cubanos,
Madre del hogar de Nazaret, interceda por todas las familias de Cuba para que renovadas,
vivificadas y ayudadas en sus dificultades vivan en serenidad y paz, superen los problemas
y dificultades y todos sus miembros alcancen la salvación que viene de Jesucristo, Señor
de la historia, Señor de la humanidad, a El la gloria y el poder por los siglos de los
siglos amen».
Por la tarde, el Papa Juan Pablo II se reunión con Fidel Castro, en una entrevista que
duró alrededor de 45 minutos.
ENERO 22
«No tengan miedo de abrir sus corazones a Cristo» señaló el Santo Padre a fieles cubanos en su primer día de visita pastoral
Luego de meses de espera y preparación, el pueblo
católico cubano recibió ayer con los brazos abiertos al Papa Juan Pablo II. A las 4 de
la tarde de ayer llegó el Santo Padre a Cuba, en su 81 visita pastoral. A su llegada a la
Isla, fue recibido por el Nuncio Apostólico en Cuba, Mons. Beniamino Stella y el
Arzobispo de La Habana, Cardenal Jaime Ortega, quienes subieron al avión que traía al
Santo Padre para darle la bienvenida. Afuera, una gran cantidad de obispos, autoridades y
católicos cubanos aguardaban al Vicario de Cristo, en medio de vivas y lemas como «Juan
Pablo te quiere todo el mundo». Al bajar el Papa por la escalinata, fue recibido por
cuatro niños, los cuales le trajeron tierra de las 14 provincias de Cuba, que el Papa
besó, gesto tradicional del Santo Padre al visitar un país. Asimismo, se acercó luego
el presidente cubano, quien saludó al Sumo Pontífice, para dirigirse luego al estrado.
Ahí recibió el Papa Juan Pablo II los honores de jefe de estado, acto que fue seguido
por el discurso de Castro, el cual ha sido considerado, propagandístico, agresivo e
innecesariamente negativo por la opinión mundial.
Luego de esto, el Santo Padre pasó a pronunciar su primer discurso en tierras cubanas, en
donde pidió nuevos espacios para la Iglesia en la Isla, renovando su llamado de «abrir
los corazones a Cristo». El Sucesor de Pedro empezó dando gracias a Dios porque «me han
permitido venir hasta esta tierra calificada por Cristóbal Colón como la más hermosa
que ojos humanos han visto», donde «fue plantada hace ya más de 500 años la cruz de
Cristo, cruz celosamente conservada hoy como un tesoro en el templo parroquial de
Badajoz». «Con este viaje apostólico -continuó más adelante el Santo Padre- vengo en
el nombre del Señor para confirmarlos en la fe, animarlos en la esperanza, alentarlos en
la caridad para compartir su profundo espíritu religioso, sus afanes, alegrías y
sufrimientos celebrando como miembros de una gran familia el misterio del amor divino y
hacerlo presente más profundamente en la vida y en la historia de este noble pueblo
sediento de Dios, de valores espirituales que la Iglesia en estos cinco siglos de
presencia en la isla no ha dejado dispersar». «En el cumplimiento de mi ministerio no he
dejado de anunciar la verdad sobre Jesucristo el cual nos ha revelado la verdad sobre el
hombre, su misión en el mundo, la grandeza de su destino y su inviolable dignidad»,
señaló el Papa Juan Pablo II, añadiendo asimismo que «hoy vengo a compartir con
ustedes mi convicción profunda de que el mensaje del Evangelio conduce al amor, a la
entrega, al sacrificio y al perdón». «De modo que si un pueblo recorre este camino, es
un pueblo con esperanza de un futuro mejor, por eso, ya desde los primeros momentos de mi
presencia entre ustedes, quiero decir con la misma fuerza que al inicio de mi pontificado
"no tengan miedo de abrir sus corazones a Cristo", deben querer que Él entre en
sus vidas, en sus familias, en la sociedad, para que así todo sea renovado».
«Con la confianza puesta en el Señor y sintiéndome muy unido a los amados hijos e hijas
de Cuba -dijo finalmente el Santo Padre-, agradezco de corazón esta calurosa acogida con
la que se inicia mi visita pastoral que encomiendo a la maternal protección de la
Santísima Virgen de la Caridad del Cobre».
Luego de la ceremonia de bienvenida, el Papa Juan Pablo II atravesó en automóvil las
calles de La Habana, atestadas de fieles que salían para expresar al Santo Padre su
alegría por la llegada del Vicario de Cristo. El Santo Padre se dirigió finalmente a la
Nunciatura, donde pasó la noche. El día de hoy el Papa Juan Pablo II visitará la
localidad de Santa Clara, donde celebrará su primera eucaristía en la Isla a la 10:15 de
la mañana.
ENERO 21
Papa Juan Pablo II llega hoy a Cuba en histórica visita pastoral
Hoy miércoles, a las 4 de la tarde, el Papa Juan Pablo
II llegará al aeropuerto José Martí de La Habana, con lo cual comenzará su histórica
visita a la isla caribeña. El mundo entero ha puesto los ojos en el 81 viaje pastoral del
Papa Juan Pablo II, a quien espera una multitud de católicos cubanos ardientes por
comprometerse más con su fe y expresar su alegría por la visita del Sucesor de Pedro.
Los católicos cubanos han agotado los escasos recursos con que cuentan, preparando a
través de altoparlantes, pancartas y otros medios de comunicación a toda la isla para
dar la bienvenida al Vicario de Cristo.
El peregrinaje del Santo Padre, el primero que realiza a la isla caribeña, se iniciará
hoy miércoles, 21 de enero. El Papa será recibido por el presidente Fidel Castro en el
mismo aeropuerto, donde pronunciará además un discurso. Al día siguiente de su llegada,
el Santo Padre presidirá su primera concelebración Eucarística en Cuba. El día viernes
23 de enero, celebrará la Santa Misa en Camagüey, regresando ese mismo día a La Habana
para el Encuentro con el mundo de la cultura. En Santiago de Cuba, el Santo Padre
presidirá la Santa Misa el sábado 24 de enero. Durante dicha celebración Eucarística,
coronará como patrona de Cuba a la Virgen de la Caridad del Cobre. Asimismo, el sábado
visitará también el Santuario de San Lázaro. Finalmente, presidirá el 25 de enero una
Eucaristía en La Habana, con lo cual concluirá su primer viaje apostólico al país
caribeño.
Una gran cantidad de peregrinos de todas partes del mundo han ido llegando a Cuba en los
días precedentes a la visita del Santo Padre, para participar en la fiesta de fe que
vivirá la isla caribeña estos días. Todo parece indicar que, como ha afirmado el
cardenal Jaime Ortega, Arzobispo de La Habana, la visita papal «causará una auténtica
explosión de fe popular». Subrayando que la visita del Papa es de naturaleza pastoral y
no política, el cardenal Ortega ha señalado asimismo que «la visita será profundamente
religiosa, a la Iglesia y al pueblo en general porque antes que jefe de Estado Juan Pablo
II es el sucesor de Pedro, sobre el que Jesucristo edificó su Iglesia».
ENERO 19
Iglesia en Chile reúne ayuda para católicos cubanos
La Iglesia en Chile anunció recientemente que durante la próxima visita del Papa Juan Pablo II a Cuba, hará entrega de una donación para la Iglesia en la isla caribeña. Esta donación incluye una cantidad de 30.000 dólares así como gran cantidad de material religioso. Dicha ayuda para la Iglesia en Cuba ha sido reunida durante dos meses por una comisión especial creada por el Arzobispo de Santiago de Chile, cardenal Carlos Oviedo Cavada. Entre el material que será entregado durante la visita del Santo Padre se encuentran gran cantidad de Biblias, rosarios y estampas, así como catecismos. La Iglesia en Chile espera de esa manera ayudar a los católicos cubanos, quienes atraviesan por una etapa muy importante a raíz de la visita que el Papa Juan Pablo II les hará en pocos días.
ENERO 18
Papa Juan Pablo II crea a 22 nuevos cardenales
El papa Juan Pablo II ha anunciado la creación de 22 nuevos cardenales, 20 de los cuales recibirán la púrpura cardenalicia en el consistorio a realizarse próximo 21 de febrero. Entre los futuros purpurados nombrados por el Santo Padre se encuentran cuatro latinoamericanos, siete italianos, un español, dos estadounidenses, un polaco, un austríaco-checo, un francés, un tanzano, un chino y un canadiense-esloveno. Entre los futuros cardenales, se encontraba asimismo nominado Mons. Giuseppe Uhac, secretario de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, quien falleció la madrugada del domingo 18 a los 73 años, luego de haberle comunicado al Santo Padre su dificultad para recibir la alta dignidad cardenlicia debido a su muy grave estado de salud. Asimismo, el Papa Juan Pablo II anunció la creación de dos cardenales «in pectore». Es decir, cardenales de quienes sólo el Papa conocerá el nombre y revelará cuando considere oportuno. Esto se hacía en el pasado reciente al nombrar cardenales a obispos que se encontraban detrás de la Cortina de Hierro. En esta ocasión, sin embargo, se especula que estos dos cardenales «in pectore» pertenecerían a la Curia Romana.
ENERO 18
Cubanos se preparan para recibir a S.S. Juan Pablo II
La TV gubernamental se volvió a abrir por segunda vez en pocos días a la Iglesia. Fue para conceder una entrevista televisiva a Mons. Fernando Prego Casals, Obispo de la Diócesis de Santa Clara. El Prelado exhortó a los todos los residentes de las provincias centrales a acudir sin reservas ni temores a la Santa Misa que el Papa celebrará en esa ciudad. Informó que la misa que el Papa celebrará es una ocasión de encuentro, y que no era requisito presentar carnets de identidad. "La población tendrá libre acceso al terreno", señaló el Obispo. Informó que aunque no se ha declarado el día como feriado los que asistan tendrán facilidades otorgadas por las autoridades. Sería "muy triste que una vez en la vida que viene el Papa a un lugar, que no se pueda participar en la visita... eso dejaría un sentimiento de pesar dentro'', expresó. La Santa Misa se realizará el 22 a las 9:30 de la mañana en el Instituto Superior de Deportes de Santa Clara. Culminó el Obispo exhortando al cambio personal: "Si todos cambiamos un poquito para bien, Cuba cambiará en todo sentido, un poquito para bien''.
ENERO 17
Santo Padre exhorta a obispos polacos a trabajar por la reconciliación
En
su discurso a un grupo de obispos polacos con ocasión de su visita ad limina,
el Papa Juan Pablo exhortó a los prelados a trabajar por la reconciliación.
En sus palabras, el Santo Padre alentó a los obispos a continuar con su «ministerio
de reconciliación en Cristo», señalando más adelante que la Iglesia enseña a
«construir la unidad sobre el fundamento del perdón y de la reconciliación».
«El servicio de la reconciliación en la verdad y en el amor no es para la Iglesia
una tarea limitada» afirmó el Santo Padre, subrayando asimismo que la reconciliación
«constituye parte integral de su misión evangélica al servicio de todos los
hombres y de todas las naciones».
Por otro lado, el Papa Juan Pablo II explicó al primer grupo de obispos polacos en
realizar la visita quinquenal la importancia de que el Evangelio pueda influir en la nueva
sociedad polaca, necesaria para alcanzar «una visión integral del hombre y del mundo que
se contrapone a la cultura de la muerte, de la desconfianza y de la concepción laica de
la sociedad».
ENERO 16
Arzobispo de Denver resalta necesidad de comprometerse con la Nueva Evangelización
En
una carta pastoral recientemente publicada, el Arzobispo de Denver, Mons. Charles
Chaput, exhortó a los católicos de su diócesis a asumir el compromiso que significa
la Nueva Evangelización. «Regreso de Roma -afirmó Mons. Chaput haciendo referencia
a su reciente participación en el Sínodo de Obispos de América- absolutamente
convencido de que la Iglesia debe dedicar todos sus recursos a la Nueva Evangelización».
Asimismo, al reflexionar sobre los testimonios de los mártires y santos, el
Arzobispo de Denver señaló que no estamos llamados a realizar ante todo planes,
proyectos o programas, sino a «predicar a Jesucristo, a tiempo y a destiempo».
«Si hacemos eso bien -añadió el prelado- todo lo demás seguirá, pues la Iglesia
que Cristo fundó sobre los primeros apóstoles es una Iglesia misionera». De
la misma manera, señalando la importancia del compromiso de cada fiel, Mons.
Chaput subrayó que «si cada uno de nosotros no responde al llamado de Cristo
para ser evangelizadores, la Iglesia pierde su identidad. Donde la Iglesia deja
de ser misionera, deja de ser ella misma».
ENERO 15
Papa Juan Pablo II habla sobre «el misterio de la hora de Jesús» en Audiencia General
En
la Audiencia General de todos los miércoles, el Papa Juan Pablo II habló el
día de ayer sobre «el misterio de la hora de Jesús». Ante la gran cantidad de
peregrinos reunidos en el Aula Pablo VI, el Santo Padre explicó que en diversas
circunstancias el Señor Jesús recurre al término «hora» para indicar un momento
fijado por el Padre para el cumplimiento de la obra de la salvación. Llamando
la atención sobre el pasaje de las Bodas de Caná, el Papa señaló que dicho acontecimiento
es la «hora de la primera manifestación del poder mesiánico de Jesús». Asimismo,
el Santo Padre afirmó en sus palabras que con Jesús «ha llegado la hora de nuevas
relaciones con Dios, la hora de un nuevo culto», añadiendo más adelante que
«la gran hora en la historia del mundo es aquella en la cual el Hijo da la vida,
haciendo oír su voz salvadora a todos los hombres que están bajo el dominio
del pecado. Es la hora de la redención».
Durante su catequesis semanal, el Vicario de Cristo explicó también que toda la vida
terrena de Jesús es orientada hacia esta hora, la hora de la Pasión, que es a su vez
«querida y determinada por el Padre». Al hablar de la Pasión del Señor Jesús, el Papa
Juan Pablo II señaló que «más que la hora del enemigo, la hora de la Pasión es la
hora de Cristo, la hora del cumplimiento de su misión», añadiendo asimismo que es
también «la hora del amor». Al llegar a este punto, el Santo Padre explicó que la obra
de los enemigos «se inscribe misteriosamente en el plan establecido por Dios para la
salvación de todos». «La hora suprema -dijo finalmente el Papa Juan Pablo II-, en
definitiva, es aquella en la que el Hijo va al Padre. En ella se esclarece el significado
de su sacrificio, y se pone totalmente de manifiesto el valor que tal sacrificio reviste
para la humanidad redimida y llamada a unirse al Hijo en su retorno al Padre».
Por otro lado, al final de su Audiencia General, el Papa Juan Pablo II reiteró su
consternación por las recientes masacres en Argelia y Burundi, llamando también a un
alto de las actividades terroristas en España. Dichas atrocidades chocan a «la
conciencia de toda la humandad», dijo el Santo Padre, expresando su esperanza de que ante
tales horrores se susciten «sentimientos de arrepentimiento, perdón y finalmente la
paz».
ENERO 13
Cuba: ¿El hábito del espionaje no se abandona con facilidad?
El pueblo católico de Cuba se encontró con un precioso regalo navideño: la Natividad del Señor fue declarada feriado en la Isla caribeña. La alegría por el acontecimiento no ha terminado de calmar la incomodidad por un asunto muy grave. La policía secreta cubana acostumbrada al espionaje parece haber planeado un escrutinio permanente de la privacidad del Santo Padre. Por lo menos así parece indicar el hallazgo de un micrófono oculto en la casa donde se alojará el Papa Juan Pablo II durante su próxima visita a Cuba. Frente al hecho, las autoridades cubanas reconocieron la existencia del micrófono, afirmando en tono de excusa que el artefacto databa de la época del dictador Fulgencio Batista, quien fuera en 1959 derrocado por la revolución liderada por Fidel Castro. Lo que llama la atención es que los peritos que examinaron el micrófono dictaminaron que se trataba ciertamente de un instrumento de relativa sencillez, pero negaron la posibilidad de que tuviera casi 40 años de antigüedad, y que aun estuviera en perfectas condiciones de funcionamiento. Funcionarios del Vaticano han examinado otras habitaciones en las que se va a alojar el Papa Juan Pablo II durante su visita, pero nada más ha sido hallado por el momento. La visita del Santo Padre a Cuba se realizará del 21 al 25 del presente mes.
ENERO 12
Santo Padre recuerda el don del Bautismo
Con ocasión de la celebración de la fiesta del
Bautismo del Señor, el Papa Juan Pablo II bautizó ayer a 19 niños provenientes de
diversos países de América Latina y de Italia, en el curso de una celebración
Eucarística presidida por el mismo Santo Padre. Durante su homilía, el Papa Juan Pablo
II recordó las palabras del Evangelio «Tú eres mi Hijo amado, en Ti me complazco»,
explicando que en el Jordán se da la primera manifestación de la naturaleza trinitaria
de Dios. Más adelante, el Vicario de Cristo saludó a los padres y padrinos de los
bautizados, recordando que el sacramento del Bautismo «es el primero de la iniciación
cristiana y constituye la puerta de entrada en la vida del Espíritu». De la misma
manera, el Papa Juan Pablo II señaló que «la celebración de hoy nos invita a recordar
los compromisos asumidos en el Bautismo, a renovar nuestra decisión de mantener siempre
encendida la llama de la fe para ser cada vez más hijos predilectos del Padre».
Finalmente, el Vicario de Cristo deseó a los padres que «la Santa Familia de Nazaret los
asista siempre en su misión de educar a los hijos en la fe, guiándolos por el camino que
conduce a la plenitud de la madurez cristiana con la ayuda de los padrinos y madrinas».
Asimismo, en su meditación antes del Ángelus dominical, el Papa Juan Pablo II recordó
de la misma manera el don que significa el bautismo para todos los cristianos. «En cada
bautizado -señaló el Santo Padre- la Iglesia experimenta la renovación junto con el don
de la vida. Del prodigio de la fe vierte su perenne renacer en sus hijos y percibe el
misterio de la salvación que es para todos los hombres». En su meditación, el Vicario
de Cristo elevó una oración por los que habrán de nacer y por los niños de cada
región del mundo, para «que cada uno de ellos pueda encontrar acogida y amor».
De la misma manera, el Papa rezó también por todos los cristianos adultos, para que
siempre conscientes del valor del Bautismo que han recibido «se sientan piedras vivas del
edificio espiritual que es la Iglesia». Finalmente, el Santo Padre concluyó su
meditación encomendando a los niños que acababan de recibir el Bautismo y a sus familias
a María, «Madre de todos los que renacen a la Nueva Vida del Espíritu Santo». «A la
Madre de la Iglesia, le encomiendo asimismo a los catecúmenos que en tantas partes del
mundo se están preparando a recibir el Bautismo, para que puedan asumir con valentía y
fidelidad los compromisos bautismales y sean ejemplo de rectitud y generosidad
evangélica», concluyó.
ACIPRENSA una organización católica de noticias a la vanguardia de la información en Internet
ACIPRENSA y sus servicios noticiosos son ampliamente
conocidos en el mundo de habla castellana. Desde hace un buen tiempo su boletín SELAT
circula ampliamente por el mundo eclesiástico informando sobre la vida y la marcha de la
Iglesia. Igualmente sus despachos periodísticos aparecen en diversos países del mundo.
Entre las diversas actividades de la Agencia Católica de Informaciones en América Latina
está la página que tiene en Internet [http://www.aciprensa.com/]
que ha venido ofreciendo noticias eclesiásticas en forma constante. Igualmente a través
del programa Realaudio ha presentado entrevistas a personajes y prelados de la Iglesia que
peregrina en América Latina.
En este mes de enero ACIPRENSA en su versión de ACIDIGITAL
ha renovado totalmente su página de informaciones, y además de las noticias de América
y el mundo ofrece unos valios archivos sobre los santos de los diversos países, detalles
de la vida eclesiástica e información sobre la Iglesia en Roma.
Algunos de los muchos servicios a los que se pueden acceder desde esta página se
encuentran en su índice general y están explicados en su página de información. En la versión actualmente
posteada ACIDIGITAL ofrece información sobre la próxima vista del Santo Padre a Cuba.
ENERO 10
P. Alberto Hurtado podría ser canonizado de confirmarse hecho milagroso atribuido a su intercesión
El Padre Alberto Hurtado, sacerdote chileno beatificado
por el Papa Juan Pablo II en 1994, podría ser canonizado en un futuro no muy lejano de
aceptarse el milagro recientemente atribuido a su intercesión. El caso de una joven
universitaria que sobrevivió a un accidente automovilístico contra el diagnóstico
médico que aseguraba su muerte cerebral, gracias a las oraciones de sus familiares
pidiendo la intercesión del Beato chileno, podría ser el milagro esperado para impulsar
su canonización. El documento de 390 páginas en el que se constata el milagroso suceso
ya ha sido enviado por la Arquidiócesis de Santiago de Chile y se encuentra en manos de
la Congregación para la Causa de los Santos.
Los testimonios de más de 40 testigos, entre los que se encuentran 13 médicos, afirman
las historia de una estudiante de 20 años que, producto de un accidente automovilístico,
resultó con una lesión que destruyó el tejido que conecta al cerebro con la médula
espinal. Los exámenes de los médicos, que incluyen varias resonancias magnéticas,
concluyeron que las esperanzas de vida de la joven eran mínimas, y de sobrevivir la joven
permanecería en estado vegetal o en el mejor de los casos con secuelas severas de por
vida. Ante la grave situación, los familiares la encomendaron al Beato Alberto Hurtado.
En contra de todos los pronósticos, la joven fue dada de alta luego de 23 días de
hospitalización, continuando una vida completamente normal. De aceptarse el milagro por
la Congregación para la Causa de los Santos, el P. Hurtado podría encontrarse en un
futuro en la lista de los santos canonizados.
El Beato P. Alberto Hurtado, conocido como el «Apóstol de los pobres» se caracterizó
por su carismática personalidad y la promoción del apostolado entre los jóvenes, al
tiempo que combatía con energía las distintas corrientes ideológicas que intentaban
influir en la acción solidaria, llegando a fundar diversos grupos sindicales de
inspiración cristiana para difundir el pensamiento social de la Iglesia en los ambientes
sindicales.
ENERO 9
Pontificio Consejo para la Pastoral de los Agentes Sanitarios canaliza ayuda para la nación cubana
Monseñor Javier Lozano Barragán, presidente
del Pontificio Consejo para la Pastoral de los Agentes Sanitarios, manifestó
recientemente su cristiana preocupación por la carestía de medicamentos que
atraviesa el pueblo cubano. En unas significativas declaraciones, expresó su
solidaridad con la difícil situación que atraviesan los pobladores de la Isla,
manifestando su deseo de ayudar en lo posible a la población cubana. «Me pueden
decir qué medicamentos necesitan para hacer un puente con otros paises y conseguirlos»
aseguró el prelado.
Mons. Lozano Barragán explicó a los medios de información cubanos que el Pontificio
Consejo para la Pastoral de los Agentes Sanitarios está actualmente realizando numerosos
programas para ayudar en la solución de graves problema de salud en los países más
necesitados. Para realizar esta acción humanitaria y de caridad cristiana, Mons. Lozano
Barragán señaló que cuenta con la disponibilidad de cerca de dos mil instituciones
católicas esparcidas en todo el mundo.
ENERO 8
Prelado mexicano señala necesidad de promover la reconciliación en conflicto de Chiapas
En unas declaraciones hechas públicas el día de ayer
por «Radio Vaticano», Mons. Raúl Vera López, obispo coadjutor de San Cristóbal de las
Casas, manifestó su preocupación por la situación del conflicto armado en Chiapas. En
sus palabras, el prelado mexicano subrayó que el papel de Iglesia en dicha situación
«es el de promover la reconciliación y la paz». «El sufrimiento de los pueblos
indígenas -resaltó Mons. Vera López- debe servir para la transición a un nuevo Chiapas
y para buscar los caminos de la reconciliación».
Asimismo, advirtiendo sobre los peligros de llegar a una guerra civil, el obispo coadjutor
de San Cristóbal de las Casas resaltó la necesidad de la justicia como «el valor
fundamental para lograr la paz». «Mientras no se alcance la justicia sobre bases claras
-añadió el prelado-, será difícil encontrar una solución real al conflicto».
ENERO 7
Posible visita pontificia a América «no está pensado en la óptica mexicana, sino en la óptica de las Américas», señala Nuncio Apostólico en México
En unas declaraciones hechas recientemente a la prensa
local, el Nuncio Apostólico en México, Mons. Justo Mullor García, señaló la
importancia de la probable visita papal a México para todo el continente americano. «El
Papa regresa a México, pero esta vez regresa a América» resaltó Mons. Mullor,
añadiendo que la posible visita del Papa para presentar las conclusiones del Sínodo de
Obispos de América «no está pensado en la óptica mexicana, sino en la óptica de
América». Por su parte, el Arzobispo de México, Mons. Norberto Rivera, se expresó de
similar manera al subrayar que de concretarse el viaje papal a tierras mexicanas, «no
será por México que viene Juan Pablo II, sino a presentar a América las conclusiones
del Sínodo». De la misma manera, el prelado mexicano explicó que sólo falta el acuerdo
oficial para iniciar los preparativos de la próxima vista papal a México.
En la Asamblea del Sínodo para América el prelado mexicano inició una línea de
pedidos, a la que se sumaron otros participantes en el Sínodo, para que el Santo Padre
presentara la exhortación apostólica que escribiría con ocasión del Sínodo ante la
Virgen de Guadalupe.
ENERO 5
Santo Padre señala que tierra donde nació San Francisco de Asís constituye «significativo reclamo a la fraternidad y la reconciliación y la paz»
Con
ocasión del rezo del Ángelus dominical el Papa Juan Pablo II expresó su preocupación
por la persistencia de la violencia y de las violaciones de los derechos humanos
en el mundo. Asimismo, haciendo mención de su reciente visita a las zonas afectadas
hace unos meses por el terremoto en el centro de Italia, el Santo Padre recordó
a San Francisco de Asís, «hombre de paz», señalando que «la tierra donde nació
constituye un significativo reclamo a la fraternidad y la reconciliación y la
paz» e invitando a los fieles a orar al Pobre de Asís para que sostenga el empeño
de cuantos trabajan por la solidaridad y la paz.
En su meditación antes de la oración mariana, el Vicario de Cristo recordó además su
reciente mensaje por la Jornada Mundial de la Paz, subrayando ante la gran cantidad de
personas reunidas en la Plaza San Pedro que la paz auténtica está estrechamente unida a
la justicia de cada uno. De la misma manera, llamando la atención sobre las recientes
manifestaciones de violencia en Argelia, el Papa Juan Pablo II deploró profundamente los
hechos sangrientos «que no pueden por lo menos que dejar de sacudir las conciencias».
«No es sobre el camino de la violencia sobre el que se puede alcanzar un futuro mejor»,
añadió el Santo Padre. Finalmente, el Papa Juan Pablo II confió a Santa María, Reina
de la Paz, las víctimas de la violencia y sus familias, junto con todos los muertos
inocentes en las incesantes guerras fratricidas.
ENERO 3
Santo Padre dedica primer Ángelus de 1998 a orar por la paz en el mundo
En el primer Ángelus de 1998, el Papa Juan Pablo II
dedicó el rezo de la oración mariana a orar por la paz en el mundo. En el marco de la
Jornada Mundial por la Paz, el Santo Padre afirmó que en el proceso de construcción de
la paz, es indispensable «que cada persona se comprometa con la justicia, el respeto por
los derechos humanos y con el coherente cumplimiento de sus deberes».
Asimismo, el Vicario de Cristo subrayó que el Jubileo del año 2000 «constituye para los
creyentes un fuerte llamado a compartir», exhortando a los fieles a un estilo de vida
más sencillo como condición para una «más equitativa distribución de los frutos de la
creación». «Que cada persona trabaje por la justicia, y así nacerá la paz para
todos» añadió más adelante el Santo Padre ante la gran cantidad de fieles reunidos.
Finalmente, el Papa Juan Pablo II deseó a todos los presentes un feliz año nuevo.