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Fundador del MVC ofreció conferencia sobre "Construyendo el presente y el futuro en horizonte de esperanza" durante III Asamblea Plenaria
8 de Diciembre

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Noticias sobre Luis Fernando Figari, fundador del Movimiento de Vida Cristiana

Movimiento de Vida Cristiana celebra 20 años de peregrinar en Colombia

Medellín, 22 (NE – eclesiales.org) Con una Solemne Eucaristía, presidida por Mons. Alberto Giraldo Jaramillo, Arzobispo emérito de Medelllín, el Movimiento de Vida Cristiana en Colombia celebró los 20 años de peregrinar en esas tierras. A la Eucaristía siguió un encuentro festivo en el que en un ambiente familiar se compartieron cantos y testimonios.

Monseñor Giraldo invito en la homilía a tomar una actitud de discípulos y leer la historia de cada uno y la del movimiento “a la luz de la fe ... y a poner el futuro en sus manos para ser fiel”. Al final de la Eucaristía integrantes del Movimiento rindieron un homenaje a Mons. Giraldo al concluir su ministerio como Arzobispo de Medellín. Una familia se acercó a ofrendarle una talla en madera representando al Señor Jesús crucificado y en sus palabras de agradecimiento Mons. Giraldo Jaramillo se refirió a sus conversaciones con el Fundador del Movimiento de Vida Cristiana, D. Luis Fernando Figari, y en palabras muy sentidas expresó sus sentimientos de comunión con la familia sodálite.

El encuentro que siguió a la Eucaristía, contó con diversas manifestaciones artísticas de música y baile. Se inició con un saludo de Eduardo Regal, Coordinador general del Movimiento de Vida Cristiana, quien luego de manifestar su alegría por participar de la celebración, exhortó a los participantes tomar conciencia de “qué grande ha sido el Señor con nosotros”. “¡Qué bueno ha sido Dios con nosotros!, ¡cuántas bendiciones nos ha dado!” dijo, para terminar citando la frase del Fundador: “Avanzando, Señor, avanzando”.

Durante el encuentro se compartieron diversos testimonios, recordando algunos hitos del Movimiento en los distintos lugares y compartiendo la experiencia de vida cristiana y compromiso. Adultos, jóvenes, consagrados, familias, todos manifestaron la bendición de la espiritualidad sodálite, y el ardor por lanzarse al horizonte de la misión.

Hacia el final de la celebración se dio lectura al mensaje que el Fundador del Movimiento de Vida Cristiana, Luis Fernando Figari, envió a los participantes. Invitó primeramente a los miembros del Movimiento de Vida Cristiana en Colombia a dar gracias a Dios por las abundantes “muestras del amor de Dios” y a descubrir en ello su “pedagogía amorosa”. Destacó en particular la bendición de “tantos jóvenes” que han respondido “al llamado a una vida de plena disponibilidad” y se han comprometido “con un gran número de obras de anuncio evangelizador y de acción solidaria”.

Luego de agradecer los “tiernos cuidados” de la Virgen, manifiestos en los 20 años transcurridos, agradeció también a “los Pastores que nos han acompañado en estos 20 años”.

Luego de recordar los múltiples desafíos que enfrenta la misión en Colombia, exhortó a los presentes a “dar un ardoroso testimonio de nuestra convicción de Fe de que los anhelos más profundos del ser humano sólo encuentran una respuesta auténtica en el Señor Jesús, y que sólo tras sus huellas se puede construir una sociedad en la que el ser humano encuentre un ámbito de auténtico desarrollo y despliegue”.

Por ello los invitó “a recibir como María -con reverencia y ardor- el llamado de Dios. Láncense como Ella, con generosidad, sin cálculos humanos, a dar gloria a Dios, cumpliendo la obra que se nos ha encomendado en el Designio Reconciliador”.

Luego de exhortar a los participantes a renovar su amor filial a la Madre del Señor, concluyó encomendándolos a la intercesión de la Virgen de Chiquinquirá.

A las palabras del Fundador los participantes en el encuentro respondieron cantando un himno de compromiso con la santidad y la misión, que entonaron dando expresión al espíritu de familia propio del Movimiento.

Fundador del MVC ofreció conferencia sobre "Construyendo el presente y el futuro en horizonte de esperanza" durante III Asamblea Plenaria

Santiago de Guayaquil, 8 (NE – eclesiales.org) En el marco de las labores de la III Asamblea Plenaria del Movimiento de Vida Cristiana, D. Luis Fernando Figari, fundador de este movimiento eclesial, ofreció una conferencia bajo el título "Construyendo el presente y el futuro en horizonte de esperanza", con la que culminó la jornada del día 7 de diciembre. Durante su conferencia, luego de hacer un análisis de la crisis del mundo y su influjo en el cristiano, el fundador de diversas asociaciones eclesiales alentó a los asambleístas a construir el presente y el futuro en el horizonte de la esperanza, siendo ésta una ocasión de aferrarnos al madero de Cristo, acoger al Señor Jesús en nuestras vidas, acoger los auxilios de Santa María en el camino de la santidad y a lanzarnos al apostolado que irradie santidad y transmita al Señor.

Tras hacer un recorrido por las reflexiones y el trabajo realizados anteriormente por el MVC en la I y II Asambleas Plenarias, realizadas en Roma (Italia) y Lima (Perú) respectivamente, Luis Fernando analizó la crisis del mundo y su influjo en el cristiano de hoy, explicando que ese diagnóstico es para que "ustedes se comprometan más con la Iglesia y nuestra espiritualidad, para que nuestros planteamiento se aproximen con seriedad al diagnostico, con el realismo de la esperanza, para conseguir un mundo más justo y reconciliado, en las sendas de la santidad y apostolado".

Más adelante explicó que los emevecistas están llamados a ser "artesanos de la reconciliación" para ser "efectivos obreros en la mucha mies, que en medio de alegrías y dolores abrazamos la caridad de Cristo como nos enseña el Concilio Vaticano II", dijo. "El emevecista - agregó - debe partir de su identidad como persona humana y católica, aquella que percibe nostalgia de infinito, llamado a la santidad, que responde al ansia de anunciar al Señor Jesús, como reconciliador del hombre que ofrece la clave, el camino para avanzar hacia el encuentro eterno, para transformar el mundo según el divino plan".

Explicó que los integrantes del MVC buscan comunicar su fe y "divulgar con ardor que la vida humana tiene sentido, que el anuncio es un gozo, que acoger el cambio y el horizonte de esperanza es posible, como Santa Maria, la primera discípula".

Luis Fernando señaló que el secularismo es "una grave amenaza" que excluye a Dios y a su divino Plan de la vida del ser humano, que alimenta la indiferencia y el divorcio entre fe y vida. "La crisis de fe y la avanzada de la nada hacen despertar la desesperanza. Para mí hay una relación muy cercana entre pérdida de fe, la nada y la desesperanza", añadió.

Con fuerte y firme voz, Luis Fernando señaló que la crisis de hoy produce angustia y sufrimiento, pero que para el creyente debe ser ocasión de acercarse a Cristo, abriendo el horizonte de la esperanza. "Con una identidad católica debilitada, se debilita la fe y el amor a la Iglesia, lo que facilita que las personas que sufren este debilitamiento la reemplacen por vagas creencias y se alejen de una coherente práctica de la fe", dijo.

Alentó a los asambleístas a reafirmar su identidad católica y a que ésta se refleje en toda su conducta, en la vida social y cultural, siendo una "convicción personal que el Señor Jesús sale al encuentro de cada uno para redimirnos y reconciliarnos".

"Es María nuestra Madre - continuó - quien nos auxilia en el camino de la santidad", exhortando luego a los emevecistas a vivir la espiritualidad de María, dejándose configurar con el Señor Jesús para así alcanzar la santidad.

Luis Fernando, en sus palabras finales, alentó a los emevecistas a que el apostolado sea irradiación de santidad. "Dios nos invita a ser sus apóstoles por amor y por ternura, tenemos que dejarnos acoger por el Señor Jesús, para que su luz se encienda totalmente en nuestros corazones… Nuestro llamado busca ser un incendio que lo transforme todo con el fuego del amor divino, iluminando la noche oscura y tenebrosa de tantos, dándoles el calor de la fe. Sólo así podremos cumplir realmente con las palabras del Señor Jesús que han servido de lema en esta Asamblea: ‘Yo os he elegido para que vayáis y deis fruto y vuestro fruto permanezca (Jn 15,16)’", concluyó.

Luego de su intervención hubo un interesante diálogo de intercambio de preguntas y respuestas entre Luis Fernando y los delegados representantes de los diferentes países en donde se encuentra el MVC.

Multitudinario encuentro con el Fundador del MVC en Santiago de Guayaquil

Santiago de Guayaquil, 7 (NE – eclesiales.org) Cerca de cuatro mil personas se reunieron con el fundador del Movimiento de Vida Cristiana, D. Luis Fernando Figari, en un multitudinario encuentro realizado este sábado en Santiago de Guayaquil. A las cinco de la tarde, el amplio espacio del Centro de Convenciones Simón Bolívar se encontraba a su máxima capacidad, con entusiastas participantes que agitaban banderines celeste y blanco –los colores de la ciudad- y coreaban cantos y barras del MVC, preparándose para el encuentro.

Las actividades del Encuentro del MVC se iniciaron con una hermosa procesión en andas de Nuestra Señora de la Reconciliación, quien recorrió el amplio pasillo central bajo una lluvia de pétalos y acompañada por el canto “Nuestra Señora de la Reconciliación”, con sus estrofas entonadas en varios idiomas. Tras una ceremonia inicial, con lecturas de la Sagrada Escritura y oraciones participadas por los millares de asistentes, el Fundador del MVC, D. Luis Fernando Figari, fue invitado a hacer uso de la palabra desde el amplio estrado cubierto por una gigantografía con el rostro del Señor Jesús y la frase que pronunció: «Yo os he elegido a vosotros y os he destinado para que vayáis y deis fruto y vuestro fruto permanezca».

«Ante todo doy gracias a Dios, fuente de todo bien, por estar una vez más en esta tierra querida de Santiago de Guayaquil, ciudad de Cristo y de María», fueron las palabras iniciales del Fundador.

«No quiero ocultar mi enorme alegría de estar acá reunido con Uds., celebrando en familia espiritual nuestra fe, el mayor bien que tenemos, y mirando espiritualmente al apóstol Santiago, cuyo nombre despierta ecos de cercanía a Jesús, ecos de Evangelio, de compromiso apostólico, de épico alzar las banderas de Cristo, como ustedes alzan las blanquicelestes de la Virgen María, que simboliza vuestra ciudad, y cantan sobre sí mismos llamándose “madera de guerrero”».

«En 1851, tres años antes de la proclamación del Dogma de la Inmaculada Concepción por el beato Pío IX, La Convención Nacional del Ecuador, decretó mediante ley del 17 de marzo de 1851: “La Purísima Virgen María, en el misterio de su Inmaculada Concepción, será reconocida como patrona y especial protectora de la República”. Esta preparación mariana, con otros jalones de vuestra historia nacional como la consagración al Inmaculado Corazón de María a fines de ese siglo, llevan a Jesús, a cuyo Sacratísimo Corazón fue consagrado en Ecuador en el año 1873. Ambas consagraciones son una avanzada entre los pueblos del mundo; son los ecuatorianos los primeros en efectuar esa consagración nacional a la Inmaculada y al Sagrado Corazón. Cómo no ver en ello un signo que desde vuestra historia llega a ustedes, y aparece fuerte y resonante en este encuentro de fe», señaló. Preguntando a los asistentes: «¿No lo ven ustedes?», un sonoro «¡Sí!» retumbó en el amplio ambiente del Centro de Convenciones donde se desarrollaba el encuentro emevecista. Pasó luego a saludar al Coordinador General del MVC, D. Eduardo Regal Villa, así como a los más de doscientos delegados llegados de los cinco continentes para participar en la III Asamblea Plenaria del MVC, que se está realizando en Santiago de Guayaquil en estos días. Hizo breve referencia a una de las lecturas con que se inició el Encuentro, diciendo: «Cuando el Ángel Gabriel lleva la Buena Noticia de Dios a la Virgen María, la primera palabra que pronuncia es Jaire, Alégrate. La vida cristiana es alegre, pues participamos de la alegría del Señor Jesús, y ello se manifiesta cuando celebramos la fe, se manifiesta en este encuentro, en el júbilo, en los cantos, en las oraciones y mensajes. Con María nos alegramos por la Buena Nueva de Jesús, con Ella celebramos la Buena Noticia». «Hemos hablado de las tinieblas de un mundo que se cierra a Dios. Hoy vivimos tiempos difíciles, en tantos aspectos. Pero no es que esto se produzca de un momento para otro. Tiene su historia. En el siglo XIX un autor alemán, Nietzsche, escribió Más allá del bien y del mal, parece ser un eco implícito de Eva en el Paraíso, cuando se enreda, se confunde y quiere ir más allá del dilema fascinada por la engañosa tentación —como todas— del demonio-serpiente que le presenta todo bajo la impresión o especie de luz, deslizando la ponzoña que despierta su egoísmo y la hace ver así. De ese enredo de ambición, egoísmo, engaño, atracción subjetivista, nace la decisión de rechazar el amor de Dios y surge el pecado original, la clave explicativa de los problemas del ser humano».

«El modelo quedó forjado; cuando más se procura huir del bien explícito —porque es exigente, demanda mucho, no gusta o incluso disgusta al “sabor” del paladar de la subjetividad—, la persona flaquea atraída y fascinada por el abismo del mal y no pocas veces termina cayendo en él, devorada por su vacío».

Pasó luego a analizar algunas reacciones frente a la tentación del mal en el mundo de hoy, y señaló: «Hoy los efectos del mal abundan —drogas, aborto, eutanasia, pansexualismo, pérdida de identidad, injusticias, etc.—. Todo justificado en una tentación galopante de supuestos bienes y publicitados argumentos. Pero, no todos sucumben como es obvio. Hay quienes aunque no sucumben a las presiones del mal no tienen la fuerza para romper con evangélica radicalidad con el mal que se le presenta como bien». Los llamó «medioqueredores, tibios, seguidores de Cristo hasta el Domingo de Ramos, pero callan ante las voces que el Viernes claman ante Pilato: “Crucifícale”». Tras referirse a «corazones comprometidos a medias» y «la tragedia del divorcio de fe y vida», indicó que «otros andan confundidos, sumidos en la ignorancia, con una fe de niños que sólo se alimentó con los nutrientes propios de esa edad, de una categorización madura que fuera más allá de los emocionalismos buenos para los infantes pero insuficientes para los jóvenes y los adultos. La ignorancia de la fe es un gran enemigo de la persona. La ignorancia hasta de lo fundamental, de las verdades del Catecismo». Tras hacer unas referencias antropológicas señalando que la persona es fundamentalmente una «creatura trascendente» que «está sellada por su inteligencia, su aprendizaje, comprensión y articulación de ideas», añadió: «De allí el hambre de verdad que lo superior del hombre tiene. Cuando se renuncia a ello queda sólo el mundo de los sentidos, lo sensual, emocional y el resto que se comparte con los animales». En este punto sugirió que las direcciones nacionales del MVC inicien una campaña de escuelas de catequesis y pidió voluntarios para ellas, elevándose centenares de manos en señal de respuesta.

Tras un reflexión sobre la importancia de madurar en la verdad como se madura en la edad, dijo: «Hay que tomar el amor de Dios es serio. Hay que abrirse a Él. Hay que salir al encuentro del Señor Jesús, que a cada paso se hace el encontradizo para darnos la ocasión de encontrarnos con Él y adherirnos a Él, como los sarmientos a la vid. Ésa es la fuente de la verdadera alegría, de la verdadera felicidad que todos ansiamos en nuestros corazones».

Interrumpido varias veces por aplausos y barras, el Fundador siguió planteando la necesidad de un compromiso serio en medio de un mundo que todo lo agua. En tal sentido, luego de algunas reflexiones realizó una exégesis sumamente apelante de la historia del joven rico que aparece en los Evangelios, destacando que el Señor conoce la interioridad de cada cual. Mostró cómo Jesús con sus respuestas al joven que pedía qué más podía hacer para alcanzar la perfección iba buscando mostrarle quién era, y lo que realmente ocurría en su corazón. Destacó entre otras características que el joven no se percata de que Jesús le menciona sólo los mandamientos para con el ser humano y no su base que son los mandamientos para con Dios: «El Señor le responde sólo con los mandamientos que se refieren a la justicia para con el prójimo, pero curiosamente omite los de Dios: Ama a Dios sobre todas las cosas, No jures en vano, Santifica las fiestas. El joven pasa eso por alto, no se detiene en ello, en lo fundamental no se para, y sigue con su ímpetu: “¿Qué más me falta?”». Pasó el Fundador a explicar el sentido de aquel mirar de amor de Jesús, en términos apelantes: «El Señor le permite experimentar en ese instante, a través de su mirada, todo el amor con que Él lo ama. Lo mismo hace con cada uno de nosotros. Aquel joven debió experimentar cómo el amor del Señor lo inundaba, buscando despertar en él una respuesta de amor. Sólo ese amor sería capaz de saciar el hambre de infinito que experimentaba su corazón con tanta vehemencia, lanzándolo a la búsqueda». Destacó cómo el joven estaba cegado, como muchas veces los hombres y mujeres de hoy, por sus propias visiones, por sus subjetivismos y tantas cosas más. Ante tal ceguera, el Señor Jesús culmina revelando las características del joven que ante la radicalidad de la invitación de Jesús a darlo todo se echa para atrás y huye, como hoy huye el mundo.

Contrapuso la escena a la situación de la Virgen de Nazaret, cuya escena de la Anunciación-Encarnación se había leído en la lectura con que se dio inicio al Encuentro. Tras destacar diversas características de la Virgen María dijo que «su sí no es una entrega de momento, sino un sí firme que permanece y se abre aceptando su misión, aceptando con humildad y amor las tareas que vendrán de las que nacerá más fruto que el que se podía imaginar una permanencia mayor que cualquier obra humana». Invitó a la multitud presente a hacer como María y dar siempre su sí al Señor, sea lo que Él pida, pues tal es el camino que lleva a la felicidad y la plenitud.

Culminó su conferencia Luis Fernando Figari, diciendo: «Ante los problemas, sean cuales sean, elevemos los corazones, dejémonos maravillar por la Verdad de Cristo, vivamos de sus promesas, cantemos con nuestras vidas un himno que dé gloria y alabanza a Dios. Sursum corda! ¡Levantemos los corazones en esperanza y construyamos para nosotros y los demás un mundo mejor, más justo y reconciliado!».

Luego se presentaron unos números alusivos al MVC actuados y cantados por emevecistas, entre ellos se procuró presentar la importancia de la Asamblea Plenaria y de participantes de diversos países presentes, culminando esta parte con un video sobre dicha Asamblea por el que se hacía conocer a la multitud de participantes en el Encuentro rasgos de la III Asamblea Plenaria.

Culminó el gran encuentro con una tocante procesión de una cruz rodeada de muchas antorchas, velas prendidas por muchos de los participantes y un canto de adoración a la cruz y de compromiso con el Señor Jesús.

Misa solemne en Lima en acción de gracias por el XXX Aniversario de la Profesión Perpetua de D. Luis Fernando Figari, Fundador de la Familia Sodálite

Lima, 9 (NE - eclesiales.org) Con ocasión del trigésimo aniversario de la profesión perpetua de D. Luis Fernando Figari, fundador de numerosas asociaciones eclesiales y Superior General del Sodalitium Christianae Vitae, se celebró en Lima, en la iglesia Nuestra Señora de la Reconciliación, una Solemne Misa presidida por el Emmo. Cardenal James Francis Stafford, Penitenciario Mayor Emérito de la Santa Iglesia. El 8 de setiembre, conmemoración de la fiesta por la Natividad de la Santísima Virgen María, se reunió una gran multitud de fieles que rebasaron el interior del templo. Se había dispuesto de amplias pantallas en el exterior claustro lateral y en el exterior de la iglesia. Junto al celebrante principal concelebraron siete obispos de circunscripciones eclesiásticas peruanas y más de cuarenta sacerdotes. Fue una celebración solemne e intensamente participada, en la que se hicieron presentes delegaciones de congregaciones religiosas, así como autoridades políticas y cívicas, al lado de la concurrida participación de fieles que se unían a la acción de gracias de D. Luis Fernando.

Tras los ritos iniciales, el Arzobispo José Antonio Eguren dio lectura a la carta llegada del Vaticano que el Papa había enviado al Fundador y Superior General en tan importante ocasión. Se escuchó que en la misiva pontificia se decía: "Su Santidad Benedicto XVI felicita cordialmente al Reverendo Hermano Luis Fernando Figari Rodrigo, Fundador y Superior General del Sodalitium Christianae Vitae, que en acción de gracias a Dios celebra el 30 aniversario de su consagración religiosa, a la vez que le asegura un recuerdo en la oración para que esta conmemoración se convierta en un impulso para seguir caminando hacia la santidad, completamente entregado al servicio de la Iglesia y de la Evangelización." Luego El Papa Benedicto XVI concedía su bendición extendiéndola a la familia espiritual suscitada en torno al caminar del Fundador, señalando que lo hacía: "Como muestra de la benevolencia y de gratitud eclesial". La lectura recibió como respuesta de la asamblea un prolongado e intenso aplauso.

Más adelante el celebrante principal pronunció una homilía de la que presentamos algunas partes. Tras saludar a D. Luis Fernando, y a las autoridades eclesiásticas, políticas y cívicas presentes, el Cardenal Stafford prosiguió: «La profesión perpetua es el acto más intenso de la libertad humana que una persona llamada por Dios a consagrarse a Él puede realizar. Hoy conmemoramos el día en que, en mil novecientos setenta y nueve, Luis Fernando Figari hizo su opción definitiva respondiendo al llamado de Dios». Más adelante añadió: «En la fecha en que la Iglesia conmemora la Natividad de la Virgen María, celebramos también el aniversario de su compromiso público ante Dios. Tal profesión perpetua constituye un absoluto que comprometió la existencia entera de Luis Fernando... Desde entonces, toda su vida e historia han cambiado. Nada sigue siendo lo mismo. La profesión hecha entonces por amor reside en el misterio más profundo de su corazón, allí donde habitan el espíritu y el fuego tan evidentes en la vida de Luis Fernando».

«Sus promesas fueron “de una vez para siempre”. Desde ese día se convirtieron en el momento fundacional de su vida, y siguen siéndolo hasta hoy. Ellas lo reclaman como una totalidad - como un ser completo - cuerpo, alma y espíritu. Ese día una nueva alba se abrió ante él; un reclamo total se dirigió a él de manera final y definitiva desde el centro de su ser. Sin pensarlo excesivamente se convirtió así gustosamente, en nombre de Dios que es la belleza en sí misma, en un insensato a los ojos del mundo. Hoy en esta Eucaristía nos detenemos con admiración y agradecimiento a este hombre que tuvo una sensibilidad espiritual capaz de percibir esa belleza. ¿Cómo describir esta realidad concreta? San Juan María Vianney lo expresó con esta oración: “Dios mío, si mi lengua no puede decirte en todo momento que te amo, quiero que mi corazón te lo repita cada vez que respiro”».

«Más aún, nos detenemos con maravilla ante los frutos de aquella profesión de plena disponibilidad realizada hace treinta años. Entre sus muchos frutos, últimamente me he quedado especialmente impresionado con lo que revelan los programas para las jóvenes generaciones presentados de manera tan atractiva a través de Internet. Yo pensaba que había comprendido el amplio alcance de la Familia Sodálite. Pero ahora veo que tenía una impresión aún algo limitada. Navegando por Internet he leído sobre iniciativas nunca antes imaginadas... Estoy más que nunca convencido de que a partir de aquellas promesas fundamentales de Luis Fernando Figari se está dando forma a algo nuevo en el tercer milenio, a algo verdaderamente precioso, novedoso y sustancial: una “nova predicatio”, una nueva predicación, una “vera predicatio”, una verdadera predicación, confiada a “novi predicatores”, nuevos predicadores. Esto es: una nueva evangelización».

«En mil novecientos noventa y ocho Luis Fernando describió las virtudes requeridas para el surgimiento de dicha creatividad: “El gran Proyecto de Dios afincado en la dinámica de la comunión, de la reconciliación y la participación, a la cual responden los dinamismos fundamentales de su criatura predilecta, quiere para el hombre una cultura de vida, de libertad, de amor, que lo lleve a su realización como persona. Una sana teología de la creación expresa una dinámica positiva en la que el hombre se convierte en cooperador fundamental de Dios”.»

Siguiendo con sus intensas palabras, el Cardenal que presidió la Santa Eucaristía contó una anécdota significativa en relación a una de las lecturas litúrgicas de la Natividad: «Las lecturas cuidadosamente escogidas para “el misterio de la celebración del Señor” desvelan los fundamentos escriturísticos de esta creatividad. San Pablo proclama hoy en su Carta a los Romanos el Plan de Dios por el cual el hombre se convierte en su cooperador: “Pues a los que [Dios] de antemano conoció, también los predestinó a reproducir la imagen de su Hijo”. Su significado se hace más evidente en la siguiente traducción: “aquellos predestinados a ser formados según la semejanza de su Hijo”. Dios Padre ha amado tanto a su Hijo que ama a aquellos que ha conformado a su imagen. Entonces San Pablo prosigue indicando la completa acción divina para los predestinados: Dios nos ha llamado, nos ha justificado, nos ha glorificado. “Este misterio permanece escondido dentro del sacramento de la Eucaristía”. A comienzos de los años Setenta, la mamá de Luis Fernando le entregó un pergamino enmarcado con una inscripción de la Carta a los Romanos ocho, veintiocho (8:28). Sorprende constatar que es el versículo con que se inicia la lectura de hoy. “Sabemos que en todas las cosas interviene Dios para bien de los que le aman; de aquellos que han sido llamados según su designio”. Luis Fernando lo tiene siempre consigo. Años después de su profesión perpetua, descubrió además que la lectura que proponía la Liturgia ese día era la misma que la del pergamino. ¿Qué significado tiene esto? Podemos solamente suponer cuán profundamente se habrá impreso este pasaje en el corazón de un gran fundador contemporáneo.»

Luego de una reflexión sobre el sufrimiento y leyendo una cita de un artículo de L.F. Figari sobre la escritora católica norteamericana Flannery O'Connor, continuó diciendo: «La referencia al cuerpo de Cristo me conduce a la lectura del Evangelio. Ésta viene después de la presentación de la genealogía del Señor Jesús y tiene una relevancia para la espiritualidad sodálite por su especial acento en el hecho de que Jesús ha nacido “de María”. Con frecuencia Luis Fernando me ha mencionado cuán importante fue su formación escolar con las Hermanas del Inmaculado Corazón de María, aquí en Lima, por su ejemplo de vida piadosa y mística. Al mismo tiempo que de esa dimensión de la vida cristiana, él habla y actúa sobre la centralidad de la acción en favor de los pobres. El resultado se ve en la amplia obra social y caritativa de la Familia Sodálite.»

«En una entrevista reciente, Luis Fernando explica el papel de María en su vida consagrada: “encontré un pensamiento que me impactó fuertemente, ‘en María queda manifiesto quién es Cristo’. Más adelante me impresionó escuchar a los obispos que se reunieron en Puebla decir que la Iglesia ‘se vuelve a María para que el Evangelio se haga más carne, más corazón de América Latina’. Son palabras intensas que evocan el Capítulo Octavo de la Lumen Gentium”.»

«La “carne” a la que hace referencia cuando cita las enseñanzas de la Lumen gentium es el tri-forme cuerpo de Cristo heredado de la tradición patrística: el cuerpo de Cristo nacido de María, el cuerpo eucarístico de Cristo y el cuerpo eclesial de Cristo, la Iglesia.» Tras ahondar teológicamente en estas hondas realidades espirituales, el Purpurado continuó, «Con María, Luis Fernando ha comprendido que la consagración plena a Dios no puede ser interpretada en modo individualista o desde una visión interiorista. Más bien, sus promesas eclesiales lo lanzaron a proclamar a la Iglesia como “la encarnación social de la gracia”. Como la de María, su propia vida y enseñanza han llegado a ser una revelación más transparente de la Iglesia en su clara luz inicial: Lumen gentium, la luz de las naciones. Lo ha hecho destacando la antigua unidad de todos los hombres y mujeres, una unidad perdida en los inicios, pero que espera su restauración plena en el éschaton. Con toda la Tradición Católica ha enseñado con la palabra y las obras que la Iglesia debe ser percibida como cuerpo místico de Cristo, como esposa de Cristo, y como sacramento de Cristo.»

Ya para concluir su rica reflexión plena de profundizaciones patrísticas y escriturísticas, dijo el Purpurado: «la profesión de plena disponibilidad a Dios, realizada por Luis Fernando en mil novecientos setenta y nueve, lo ha llevado a hacer lo que los antiguos patriarcas, especialmente Isaac, amaban hacer: cavar pozos. Es una imagen tomada de Orígenes, cuyo método de oración Luis Fernando describe en un penetrante artículo del año dos mil seis. Su vida después de la profesión perpetua ha sido como la de Isaac, que amaba el agua que es vida -agua que es vida. Según Orígenes, “Isaac ama el agua; está constantemente buscando pozos; limpia los pozos antiguos y abre nuevos”. Así ha sido la vida y el ministerio de Luis Fernando desde mil novecientos setenta y nueve. Ha estado constantemente a la búsqueda de agua viva para refrescar por nuevos caminos al Cuerpo de Cristo en el tercer milenio.»

La Santa Misa continuó con gran solemnidad. Tras la celebración del Magno Sacrificio del Altar, D. Luis Fernando recibió personalmente el saludo de varios centenares de personas que se acercaron a expresar su solidaridad en la acción de gracias a Dios y ofrecerle el testimonio de sus oraciones.

Santo Padre saluda a fundador del Sodalitium en XXX aniversario de su Profesión Perpetua

Lima, 9 (NE – eclesiales.org) El Papa Benedicto XVI envió una carta a D. Luis Fernando Figari, Fundador y Superior General del Sodalitium Christianae Vitae, al celebrarse el XXX aniversario de su Profesión Perpetua. La carta, enviada en nombre del Papa por el Cardenal Tarcisio Bertone, Secretario de Estado, fue leída al iniciarse la Santa Misa de Acción de Gracias que se celebró ayer en la ciudad de Lima con ocasión del aniversario.

Su Santidad Benedicto XVI, dice la misiva, “felicita cordialmente al Reverendo Hermano Luis Fernando Figari Rodrigo, Fundador y Superior General del Sodalitium Christianae Vitae, que en acción de gracias a Dios celebra el 30 aniversario de su consagración religiosa, a la vez que le asegura un recuerdo en la oración para que esta conmemoración se convierta en un impulso para seguir caminando hacia la santidad, completamente entregado al servicio de la Iglesia y de la Evangelización”.

“Como muestra de la benevolencia y de gratitud eclesial, e invocando la maternal protección de la Virgen María, el Santo Padre le imparte la implorada Bendición Apostólica, que extiende complacido a todos los miembros de esta Familia espiritual”.

Se inició con gran éxito en Lima congreso “Caridad, Reconciliación y Dignidad Humana”

Lima, 5 (NE – eclesiales.org) El amplio auditorio del Santa Úrsula, en la ciudad de Lima, quedó colmado por la presencia de más de mil participantes al Congreso “Caridad, Reconciliación y Dignidad Humana”, que se inició este jueves 4 de setiembre. El evento, que concluye hoy sábado, fue organizado por el Arzobispado de Lima, en el marco de la Gran Misión de Lima, y por Vida y Espiritualidad, asociación cultural de la Familia Sodálite en la capital peruana.

En unas palabras previas a la inauguración, Klaus Berckholtz , presidente del Comité Organizador y director de la Asociación Vida y Espiritualidad (VE) presentó el evento, que se realiza dentro de los 25 años de la fundación que actualmente dirige. En sus palabras señaló que una de las iniciativas de este Congreso es profundizar «desde la caridad y la reconciliación, los criterios que nos ayuden a servir mejor al ser humano y a promover integralmente su dignidad, teniendo como marco la reciente encíclica Caritas in veritate». De manera especial agradeció la bendición del Santo Padre enviada a los participantes, de la que se dio lectura durante la sesión inaugural.

El Cardenal Juan Luis Cipriani Thorne, Arzobispo de Lima y Primado del Perú, ofreció unas palabras inaugurales al iniciarse el congreso. El Purpurado recordó la urgencia de difundir la Doctrina Social de la Iglesia en la esfera pública y pidió a los laicos que en estos tiempos de crisis, no acepten los intentos de recluir a la Iglesia en un ámbito privado en las sociedades secularizadas. El Purpurado señaló que «una parte del ambiente cultural, mediático, político, no sólo aquí sino en el mundo entero, es dominado por una visión reductiva del hombre, patrones culturales que se ven muchas veces reflejados en las leyes».

Por esta visión, explicó, se desconoce «la identidad de la persona al prescindir de su interioridad, de su dimensión espiritual, reduciéndolo a su dimensión material. Las consecuencias son muy dañinas para la convivencia y la paz social». El Cardenal Cipriani, señaló que «esta situación exige responder a las interrogantes de quién es el hombre y cómo es el hombre». El Arzobispo de Lima agregó que «la dimensión relacional de nuestra naturaleza humana promueve como respuesta la comprensión y defensa de la familia, lugar privilegiado del desarrollo humano, célula fundamental de la sociedad» y aclaró que «la relación familiar no anula a las personas, los pueblos o las culturas sino que los hace más transparentes y unidos en su diversidad».

Para el Cardenal Cipriani, «más que nunca es necesaria la presencia de la enseñanza y práctica de la Doctrina Social de la Iglesia en la esfera pública». En este sentido, recordó que «la racionalidad de la ley natural deber ser defendida para hacer posible la convivencia en el mundo» y consideró que «la participación de los laicos es fundamental, adornada por una vida coherente con la fe que profesa». «No son tiempos de temores, timideces o componendas. Las enseñanzas del Papa nos invitan a un cambio grande, a una conversión», indicó y animó a los presentes a estudiar la encíclica Caritas in veritate y concretar su compromiso cristiano en la acción.

El Señor Jesús, Reconciliador del ser humano en el tiempo actual» fuel el título de la primera Conferencia del Congreso. Fue pronunciada por D. Luis Fernando Figari, Fundador y Superior General del Sodalitium Christianae Vitae

D. Luis Fernando Figari dio inicio a la Conferencia, que duraría por más de una hora, señalando: «Me parece conveniente empezar a tratar el tema que hoy nos ocupa acercándonos a ciertos elementos que ayudarán a comprender mejor el gran don de la reconciliación en el Señor Jesús. Lo que vamos a hacer en estos primeros momentos es plantear una especie de marco de precomprensión que nos permitirá entender algo la pauperización que el concepto y la realidad de la reconciliación han venido sufriendo en nuestros días, particularmente por la visión secularizada de la existencia humana. Ello permitirá, luego, apreciar mejor lo que significa la reconciliación, su alcance para el ser humano y su expresión y fuente en Jesús Reconciliador.»

Tras leer una frase bíblica que recuerda que sin Dios en vano se afanan los constructores, dijo que «si aplicamos este principio a la reconciliación y a su realización, nos topamos con que los esfuerzos humanos, si no están fundados en Dios y en la fuerza amorosa que derrama en los corazones de sus criaturas, se tornan ineficaces o incluso contraproducentes para el desarrollo y el avance de la humanidad.»

«El tema del ocultamiento de Dios ha sido clave para entender el agnosticismo funcional, que prescinde de Dios o lo pone entre paréntesis.» La visión cultural dominante hoy muestra este fenómeno por doquier.

Dijo el conferencista que en los últimos tiempos -debido a la secularización y al agnosticismo funcional - se ha empobrecido la palabra «reconciliación» y alentó a los católicos a recuperar su significado a partir de la iniciativa de Dios que sale gratuitamente al encuentro de los hombres para superar las profundas rupturas suscitadas por el pecado.

Señaló que «hay palabras que no se entienden o se malentienden. También hay otras que, a fuerza de ser utilizadas, pierden o ven debilitada su carga significativa. Una de ellas es la ‘reconciliación’. En el mundo secular se ha usado e incluso abusado mucho de la palabra, no pocas veces en un sentido restringido, despojándola de su magnitud».

Dentro de su reflexión hizo notar que ahora vivimos en «una de las épocas más oscuras de la humanidad”, y en este contexto se «habla de la reconciliación en muchos ámbitos, lo que en principio no está mal». Sin embargo, explicó que los intentos históricos por alcanzarla como la Sociedad de las Naciones, después de la llamada Primera Guerra mundial, o la Organización de las Naciones Unidas, después de la Segunda, no han sido suficientes.

«En nuestros días se habla mucho de reconciliación. Sin embargo, o bien se la practica poco, o bien se restringe su significado según prismas ideológicos. Obviamente, si no se entiende bien lo que es, la comprensión limitará su aplicación y concreción en la vida de las personas y de los pueblos», advirtió.

«Problemas acuciantes como la globalización o la situación de un mercado mundial y la mundialización de las finanzas, referidos de manera sugerente en la encíclica social del Magisterio del Papa Benedicto, hablan con claridad de la necesidad de reajustes, pero más aún de reformas substanciales que vayan a la raíz y sirvan de cura a las dolencias», indicó.

Presentó las tesis de varios personajes como Nietzche, Hegel, Buber, Foucould, Dostoyeski que hablan ya de la muerte o eclipse de Dios en el mundo de hoy, ya de sus consecuencias en la moral. «Ciertamente, el creyente, desde la luz de la fe proclama alto y fuerte: ¡No es hora de requiem! -dijo en relación a los que quieren rezar un requiem por la supuesta "muerte de Dios" proclamada por algunos-, pero ha de reconocer el impacto que sobre la cultura de hoy tiene toda esta dimensión descriptiva de la cerrazón del ser humano a la realidad divina y a su iniciativa de amor, y de un lenguaje sin ligazón a lo real, un nuevo y radical nominalismo.» Y añadió: «El relativismo y el nihilismo cobran su primera víctima en el mismo sujeto que se cierra a lo trascendente, a lo real, al fundamento de lo real, y se extravía en el sinsentido de la existencia, llevándolo a una pérdida de su identidad. El hombre que en su delirio subjetivista mata a Dios, se suicida él mismo».

El Fundador del Sodalicio puso especial énfasis en el tema de los derechos humanos. Remarcó que si bien la Declaración de los Derechos Humanos de 1948 de las Naciones Unidas, «cuenta con valiosísimos aportes y aproximaciones», presenta algunas ausencias, que no corresponden plenamente a la dignidad del ser humano tal y como la entiende la Iglesia. Señaló que para la Iglesia «el ser humano encuentra la base de su dignidad en el hecho de haber sido creado a imagen y semejanza de Dios. Y, más aún, por haber sido redimido y reconciliado por el Señor Jesús, Verbo Eterno de Dios hecho hombre en el vientre Inmaculado de María Santísima».

Advirtió que no se puede tomar el consenso como fundamento de los derechos pues puede incluso ser portador de un relativismo solapado o de una ambigüedad del lenguaje que pueden permitir abusos y atentados contra la dignidad y aun contra la vida humana misma, como se está constatando en el mundo de nuestros días. En un análisis sobre la necesidad de buscar el fundamento real de los derechos humanos añadió: «tal consenso puede cambiar, y así tornar inválido lo que ayer era válido, o negar un derecho que ayer fue aceptado». Recordó que un católico que se mueve en el ambiente de la llamada cultura informática, esto es la predominante hoy, que busca ser coherente de cara a los grandes desafíos para la fe y la evangelización en el siglo XXI, no puede ignorar lo que caracteriza a estos eventos. «Debe ser consciente de lo frágil que es fundar la dignidad y derechos en el mero consenso sobre ellos y no en una realidad asumida, sólidamente fundante, en el camino de la verdad».

Siguiendo una línea histórica recordó primero cómo la Iglesia en el Siglo de Oro Español, a través de personajes como Francisco de Vitoria y los integrantes de la Escuela de Salamanca desarrollaron una jurisprudencia católica, iusnaturalista. Especialmente señaló que de Vitoria a través sus constantes reflexiones y «clases sobre derechos naturales» brotaron las fuentes de muchos derechos humanos que hoy admitimos naturalmente, es decir, las fuentes de la declaración de los deberes fundamentales del hombre y de los estados. Todo el proceso de reflexión teológica y jurídica ocurrido en España y América en tiempos del Siglo de Oro es fundamental para la comprensión de un elenco de derechos que se funda sobre el concepto de dignidad humana iluminado por la fe, y que por lo mismo va más allá de unas relaciones limitadas a lo intramundano.

Otra línea histórica importante a considerar ­según Luis Fernando Figari- es la del Magisterio Pontificio, del que empezó enumerando varios documentos del siglo XVI, como ejemplo. Pasó luego a la hermosísima declaración de los derechos humanos, donde aparece clara la dignidad humana y su fundamento en encíclica del Papa Beato Juan XXIII “Pacem in terris”, que supera las «autoimpuestas limitaciones» de la declaración de los derechos humanos, conocida como de las Naciones Unidas de 1948. Y expuso la aproximación al tema del Papa Pablo VI, en la “Populorum Progressio”.

Igualmente recordó que este año 2009 ha sido declarado por la ONU como el «Año Internacional de la Reconciliación». Ante esto, consideró que «no podemos menos que albergar un gran júbilo interior» pero «tampoco podemos callar la incomodidad porque esa reconciliación es planteada en un sentido incompleto» pues «no agota el alcance de lo que es la deseada reconciliación que anhela el ser humano, y que encuentra su explicitación en la divina Revelación».

Señaló que ya se viene promoviendo un concepto auténtico de reconciliación desde mediados de los años ‘80 en el Perú, buscando presentar una visión completa de ésta según una concepción integral del ser humano. «La presentación de la reconciliación en relación a Dios, a uno mismo, a los demás y al mundo ha sido una constante de los diversos Congresos Internacionales de la Reconciliación y otros eventos y publicaciones que han ido ahondando en una visión integral de la reconciliación como respuesta que, nacida de la fe, busca presentar al hombre de hoy a Cristo Reconciliador».

El pensador limense señaló que se debe insistir y recordar que «la reconciliación es una iniciativa divina, expresión de la sobreabundancia del amor de Dios por el ser humano, que se manifiesta en la historia y alcanza su plenitud en la Encarnación del Señor Jesús. Él es la Reconciliación».

«El Señor Jesús que, en su persona y sus misterios, vino a reconciliar al ser humano con Dios, con las profundidades de la propia mismidad, con los demás seres humanos, y con la creación, se presenta hoy como ayer a los seres humanos en la proclamación y consumación siempre actual de su amor. Es el mismo, ayer, hoy y lo será siempre, como leemos en la Escritura y lo hemos repetido tanto en los últimos años en el Continente de la Esperanza», agregó.

Entre otras muchas ideas, planteó: «Las distintas dimensiones humanas a las cuales se aplica el término reconciliación no deben hacernos olvidar lo esencial de su significado.» «La reconciliación, en cuanto superación de la realidad de ruptura que aqueja al ser humano, cuya dimensión más profunda se halla en la ruptura con el fundamento de su existencia, es decir: Dios, es esencialmente un término que nacido de la dimensión religiosa alcanza al ser humano todo.» Y, «Esto es, al ser humano como creatura de Dios, hecho a su imagen y semejanza, con una dignidad propia e intransferible y una meta que apunta más allá del final de su vida terrena y que le ofrece el horizonte de la vida plena, eterna, participando en la Comunión de Amor que es Dios.»

Cubriendo el campo de la reconciliación y la caridad desarrollo una teología creacional fundada en el amor y la comunión Trinitaria y en la gratuidad de la creación como sobreabundancia de amor. Por inspiración del Espíritu divino se nos está enseñando que el Señor Jesús estuvo en el comienzo de todo lo creado, y, más aún, que es su principio. Por ello hay una primacía de Jesús y ella tiene alcance universal y comprensivo. Y tal sentido el ser humano es tal en el Señor Jesús, por ello sólo puede el hombre comprenderse a sí mismo y responder a las incógnitas más profundas de su ser desde Cristo, como enseña bien el Concilio Vaticano II y se precisa en el número diez de la encíclica Ecclesia in America.

Tras desarrollar otras muchas ideas muy sugerentes sobre el Señor Jesús reconciliador, al explicar como cada bautizado debería responder al don reconciliador recibido y a la misión de ser ministro de la reconciliación, como dice San Pablo, se remitió al ejemplo de la Virgen María, la Mujer reconciliada. Como pautas concretas invitó a ingresar a la escuela de María y lanzarse al servicio de la reconciliación. Hay que acoger realmente a Santa María como Madre, amarla piadosamente, y con esa mirada filial aprender de las lecciones de su vida que acogió al Reconciliador y su don, la reconciliación.

Finalmente Mons. Carlos García Cadamer, Obispo de Lurín presentó una ponencia titulada “María, Madre de la Reconciliación”. El Prelado señaló señaló «lo hermoso que era comenzar las reflexiones de este Congreso meditando en torno a la Santísima Virgen María, a quien todos los hijos de la Iglesia le tienen un gran amor».

Afirmó que siendo el tema de estas jornadas «Caridad, Reconciliación y Dignidad Humana» era oportuno «situar este Congreso no sólo bajo la protección de Santa María, sino también ayudarnos de su figura y ejemplo para comprender de una manera más honda el don que Dios Amor nos ha hecho en su Hijo para reconciliarnos y elevar a alturas insospechadas nuestra dignidad».

Señaló que por designio amoroso de Dios, la Virgen María tiene un papel fundamental en la reconciliación de la humanidad, «no sólo al dar su Sí libre y generoso en la Anunciación, sino también a lo largo de toda su vida como Madre del Reconciliador», y a través de los tiempos por medio de su maternidad espiritual.

El Obispo peruano profundizando en la maternidad espiritual de Santa María señaló que Ella fue acompañando a su Hijo también en los pasos más decisivos de su vida, especialmente en el momento de la Cruz, participando íntimamente en la Pasión de su Hijo, en el momento decisivo de nuestra reconciliación. «Es ahí mismo, en el Altar de la Reconciliación, donde el Señor, desde lo alto de la Cruz, nos deja a María como nuestra Madre, en lo que constituye su testamento espiritual» agregó, para continuar «Al acercarnos a Cristo nos vemos dirigidos por Él mismo hacia su Madre. Al ver a Jesús, vemos que Él nos señala a María, y nos invita a acogerla como Madre nuestra».

Mons. García regaló al auditorio una serie de pensamientos y reflexiones sobre cómo el don y la certeza de la maternidad de María hacia sus hijos los creyentes ha sido valorada por la Iglesia a lo largo de su historia; comenzando por el Papa Benedicto XVI en su encíclica Deus caritas est: «La palabra del Crucificado al discípulo -a Juan y, por medio de él, a todos los discípulos de Jesús: “Ahí tienes a tu madre” (Jn 19,27)- se hace de nuevo verdadera en cada generación. María se ha convertido efectivamente en Madre de todos los creyentes. A su bondad materna, así como a su pureza y belleza virginal, se dirigen los hombres de todos los tiempos y de todas las partes del mundo en sus necesidades y esperanzas, en sus alegrías y contratiempos, en su soledad y en su convivencia. Y siempre experimentan el don de su bondad; experimentan el amor inagotable que derrama desde lo más profundo de su corazón».

Citando a San Anselmo de Canterbury dijo: «Tú eres la madre de la justificación y de los justificados, la madre de la reconciliación y de los reconciliados, la madre de la salvación y de los salvados». Y recordando las palabras del Siervo de Dios Juan Pablo II sostuvo : «Verdaderamente, María se ha convertido en la "aliada de Dios" en virtud de su maternidad divina, en la obra de la reconciliación».

Al final de múltiples consideraciones, exhortó a los presentes a considerar con seriedad y entusiasmo que la maternidad espiritual exige una respuesta de nuestra parte. «Se trata de conocer y amar filialmente a María, con el mismo amor con el que su Hijo la amó», puntualizó.

Por último, señaló que los cristianos en nuestro avanzar por el camino de la vida cristiana, la piedad filial mariana aparece como «sendero privilegiado de encuentro con el Señor y de auténtica transformación interior, así como de compromiso evangelizador».

Presentan en Santiago de Guayaquil libro “Haced lo que El os diga” de Luis Fernando Figari

Santiago de Guayaquil, 15 (NE – eclesiales.org) En un numero insólito para la presentación de un libro en esta ciudad se reunieron alrededor de 300 personas para la presentación de la obra de D. Luis Fernando Figari, "Haced lo que El os diga", impreso en esta ciudad del río Guayas.

El Instituto de Desarrollo Integral de la Persona, presidido por el Dr. Carlos Muñoz Insua, convocó a tres distinguidas personalidades guayaquileñas para co-presentar el último libro del Fundador de la Familia Sodálite. La conocida periodista Sonia María Crespo, el R.P. Eduardo Castillo y el Ing.Nicolás Romero, destacaron desde diversos enfoques la obra mariana. Tras las palabras de Carlos Muñoz se produjeron las intervenciones de los tres co-presentadores que coincidieron en destacar el enfoque novedoso de las verdades que enseña la Iglesia en la presentación del autor.

Tras finalizar la presentación, hubo un vino de honor en los amplios salones del Museo Antropológico y de Arte (MAAC) de Santiago de Guayaquil, en cuyo auditorio se realizó el evento central, que culminó con las palabras del autor explicando un poco la obra desde una perspectiva devocional, teológica, bíblica y de la piedad filial a Santa María.

Centenares de agrupados y agrupadas se reunieron en Santiago de Guayaquil con el Fundador del Movimiento de Vida Cristiana

Santiago de Guayaquil, 6 (NE – eclesiales.org) Las amplias y modernas instalaciones del Centro de Convenciones de Santiago de Guayaquil fueron rebasadas este sábado 4 de julio por el entusiasmo y la multitudinaria asistencia de agrupados y agrupadas de la Ciudad de Cristo y de María. Desde tempranas horas de la tarde, desde distintos puntos de la ciudad a orillas del río Guayas fueron llegando grupos de jóvenes que coparon rápidamente las más de 1,200 sillas dispuestas en el auditorio del Centro. Dos o tres centenares de jóvenes y muchachas quedaron sin sentarse ubicándose lo mejor que pudieron en las diversas áreas del extenso local.

D. Luis Fernando Figari, Fundador del Movimiento, fue recibido a su llegada por una ovación de aplausos, barras y cánticos, mientras avanzaba por el corredor central. A las 6.05 pm empezó la celebración de fe con una procesión de Nuestra Señora de la Reconciliación, cargada en andas por un grupo de agrupados marianos. Lluvias de pétalos de rosas y otras flores caían al paso solemne del anda con la venerada imagen que fue acompañada en su ingreso por tiernas melodías marianas y ubicada al lado del estrado que lucía una gigantesca imagen, de unos 5 m. de alto, del rostro del Señor Jesús, imagen tomada de un mosaico realizado por los formandos sodálites del Centro Formativo en San Bartolo.

Tras unos momentos de oración y cánticos religiosos, se proyectó un video testimonial de agrupados y agrupadas, algunos jóvenes de hoy, otros ya profesionales y casados de los orígenes del Movimiento de Vida Cristiana en esas tierras guayaquileñas.

Luego de los intensos momentos de oración y del video, los participantes prorrumpieron espontáneamente en barras emevecistas como abriendo camino a la intervención del Fundador. Tras una venia a la imagen de la Stma. Virgen, subió al amplio estrado quedando fijo su mirar en la bellísima imagen del Sagrado Corazón, cuyo rostro parecía mirar a los asistentes. Comprendiendo que el Fundador estaba en oración, los aplausos fueron disminuyendo hasta hacerse un silencio total en la multitud de más de 1,400 personas que colmaban el Centro de Convenciones.

Tras esos momentos de meditación Luis Fernando Figari se dirigió a la multitud de agrupados y agrupadas haciendo referencia a cuán a gusto se sentía en Santiago de Guayaquil, y contó cómo quedo fuertemente impresionado desde su primera visita por el sentido hondamente religioso de sus habitantes, desde los colores marianos de su bandera citadina, hasta la imagen del Sagrado Corazón encumbrada en el cerro Nuestra Señora del Carmen, conocido como "El Carmen". Uno de los varios momentos de intensa emoción se produjo cuando Luis Fernando explico cómo quedó sobrecogido al considerar que Jesús desde lo alto, como lo había hecho desde lo alto de la Cruz, señalaba a la Virgen, y como al discípulo le decía: "He ahí a tu Madre". "Ese discípulo somos tú y yo, todos nosotros", señaló. Continuó desarrollando cómo quedo impresionado por lo simbólico de la imagen del Señor en lo alto de "El Carmen" y la convocatoria que hacía a los guayaquileños, con el lema que sintetizaba la espiritualidad del Movimiento de Vida Cristiana, "Por Cristo a María y por María más plenamente al Señor Jesús". Desde lo alto la imagen convoca a los hijos e hijas de esta ciudad, y para acercarse a ella hay que subir "El Carmen". Así, recorriendo el camino de María, se llega a la cercanía de Jesús. Un mar de banderas celeste y blanco se agitó como eco a las palabras del Fundador.

Pasó luego a expresar con voz intensa cómo había sido para él una bendición que la primera actividad "en esta visita a Santiago de Guayaquil fuera el compartir con los pobres, los desposeídos, los marginados, los sin techo". Habló del testimonio de los humildes, de la gratitud que había expresado a los voluntarios que "como brazos de Cristo" servían semana a semana a los más de 500 hermanos desposeídos que allí se encontraban reunidos. Recordó que había pedido aun más voluntarios para servir aun a más hermanos en necesidad, llevándoles el tesoro de la fe y la ayuda material y de salud que tanto necesitaban esos hermanos sufrientes. Elevando la voz dijo: "Quiero pedirles que levanten la mano los que quieren ser voluntarios sirviendo a los humildes y sin techo en Pan para mi hermano". Centenares de muchachos y muchachas alzaron sus manos. "Que Dios los bendiga! Pero cumplan", dijo, a lo que una estruendosa ovación se alzó de la enorme asamblea plena de juventud y entusiasmo. Precisamente el Fundador dedicó unos momentos a reflexionar sobre la juventud, señalando: "muchos dicen que la juventud es la promesa del mañana. Sin duda, pero es más, es ya la esperanza del presente que tiñe de esperanza el mañana si hace lo que debe hacer".

El Fundador hablo por 55 minutos, interrumpido en varias ocasiones por aplausos y ovaciones, así como en un momento por un cántico que se alzó como respuesta a una de sus afirmaciones: "Mi corazón, mi corazón tiene los colores del MVC" coreaba con entusiasmo la multitud de muchachas y muchachos.

Con voz intensa el Fundador fue ingresando al tema central del encuentro. Recordó a los dos jóvenes audaces que al escuchar "He ahí el Cordero de Dios", siguieron al Maestro, quien volteando les preguntó: "¿Que queréis?". A lo que respondieron: "¿Dónde vives?". Y Jesús a su vez les dijo: "Venid y lo veréis". Paso a paso fue avanzando didácticamente en una reflexión que centrándose en el amor de Dios y cómo se ha manifestado en su irrupción en la historia humana, avanzó hacia el desarrollo de la absoluta centralidad del Señor Jesús para quienes quieren alcanzar la "felicidad plena, eterna". Explicó varios pasajes bíblicos y la importancia de María, a quien Jesús nos dio por Madre. No faltaron referencias extensas a la necesidad de discernir la propia vocación, a la pregunta "¿Para qué he nacido?", que todo joven debería hacerse. La negligencia en hacer esa pregunta es en buena parte responsable por la crisis social que hoy agobia a nuestros pueblos, señaló, recibiendo una salva de aplausos.

Existe una canción típica de Santiago de Guayaquil que habla del guayaquileño como quien tiene madera de guerrero. Usando la imagen e invitando a reflexionar sobre si en el auditorio lleno de juventud tenía un sentido autentico, fue respondido con barras y ovaciones reafirmando esa característica del pueblo de la gran ciudad del Guayas. Desarrolló el Fundador un elenco de obstáculos y tentaciones contra la vida cristiana y apelando a esa nota de la idiosincrasia local invitó a no tener miedo al compromiso, a lanzarse al combate por que Cristo reine en los corazones, empezando por el propio y en la sociedad. Sus palabras encendían el ánimo de esa juventud cristiana y mariana que agitaba las banderas y aplaudía. Tras otras profundas reflexiones culminó tomando unas palabras de la Epístola a los Hebreos, aludiendo a la misión reconciliadora, de santidad y de apostolado de los bautizados. "Corre, corre al combate por tu vida, corre tú que afirmas tener madera de guerrero, lucha y coopera con la gracia para dejarte transformar por Dios y transformar el mundo en nombre del Señor Jesús"."Vive la fe que profesas, da gloria a Dios con tu vida, anuncia la Buena Nueva y trabaja por una sociedad más justa y reconciliada. Cree, vive, glorifica, anuncia y avanza hacia la felicidad, ya, hoy no mañana, hoy, hoy". Culminó con una inmensa ovación y el agitarse de centenares de banderitas celeste blancas.

Tras recibir la entrega de un regalo de un cuadro al óleo realizado por un emevecista guayaquileño mostrando al Sagrado Corazón de Jesús, un grupo de 12 agrupadas presentó una bella coreografía, una danza típica en torno a una imagen de San José. Llena de simbolismo, la danza, que entre sus letras tenía las palabras "madera de guerrero", sirvió para expresar la alegría del camino cristiano y dio ocasión a que las bailarinas ofrecieran al santo varios regalos simbólicos. Tras este bello cuadro que fue muy aplaudido y la canción coreada por centenares de voces, tocó el turno a los agrupados. Varias filas de jóvenes con camisas blancas fueron subiendo al estrado y cantando en un sobrecogedor in crescendo la canción a Cristo Rey, "Viva Cristo Rey". En un momento, otro grupo de unos treinta jóvenes avanzaron por el pasillo central encabezados por una cruz de unos dos metros con el Señor crucificado, acompañado por una serie de antorchas flameantes que fueron sirviendo para que la multitud asistente encendiera velas. La impresionante experiencia de fe se centró en la cruz, que llegada al escenario fue sostenida al centro del mismo, entre cuatro antorchas, mientras más y más voces se sumaban al himno a Cristo Rey.

Para finalizar se tuvo unos momentos de oración, lecturas de unos pasajes del Fundador sobre la centralidad del Señor Jesús en la propias vidas y el canto tradicional en Ecuador "Cristo es mi Rey". Culminada la celebración de fe, se retiró el Fundador en medio de los aplausos y el agitar de banderitas de los centenares de asistentes.

Varios medios de prensa y de televisión cubrieron este importante evento de la juventud católica de Santiago de Guayaquil.

Visita de Fundador de la Familia Sodálite a Ecuador se inicia en Santiago de Guayaquil con un encuentro con centenares de voluntarios y beneficiarios de programa de solidaridad cristiana

Santiago de Guayaquil, 27 (NE – eclesiales.org) En medio de una gran expectativa, con la presencia de numerosos medios de comunicación, incluyendo varios canales de televisión, se produjo el encuentro fraterno y alegre entre el Fundador de la Familia Sodálite, D. Luis Fernando Figari, y centenares de voluntarios y beneficiarios del programa solidario impulsado por el Movimiento de Vida Cristiana de la ciudad de Guayas. Reunidos en el extenso patio del Colegio de los Hermanos Lasallistas, voluntarios y beneficiarios se encontraban expectantes ante la visita del Fundador.

El programa "Pan para mi hermano", que propicia el Movimiento de Vida Cristiana, se inició en la ciudad de Santiago de Guayaquil hace siete años. Durante este tiempo, millares de personas han sido beneficiadas por la acción de caridad solidaria de los emevecistas.

En la actualidad, semana a semana beneficiarios y voluntarios se encuentran en cuatro puntos de la moderna ciudad del río Guayas. Ademas de llevar auxilio material, los voluntarios llevan también la Buena Nueva de la Fe, el anuncio del Señor Jesús y su mensaje de reconciliación.

El Fundador ingresó en medio de los centenares de participantes del encuentro al son de cánticos y barras. Al poco tiempo de su llegada hizo uso de la palabra en un vibrante mensaje en el que agradeció la cristiana generosidad de los voluntarios presentes. Profundizó en la importancia del seguimiento social del Señor Jesús y la necesidad de un compromiso que se hiciera patente en sus frutos.

Interrumpido varias veces por los aplausos de los participantes en el encuentro, continuó su mensaje recordando el sacrificio del Señor en lo alto de la Cruz y cómo ello se extendía para la reconciliación del ser humano. Dirigiéndose de manera especialmente cálida a los muchos centenares de pobres y personas carentes de vivienda que reciben el auxilio fraterno de este importante programa "Pan para mi hermano", se refirió al misterio salvífico del dolor y recordó que la oración que todos elevábamos por el pan nuestro de cada día debería impulsarnos a ayudar a ello se haga realidad en nuestros hermanos más necesitados.

Señaló con énfasis que la dignidad humana, especialmente de los más desposeídos, reclamaba el respeto, la solidaridad y la promoción humana. Dirigiéndose a la Virgen, cuya imagen se encontraba presente en el encuentro, elevó una plegaria por todas aquellas personas que estaban ciegas al dolor humano de los más necesitados. Recordó que Jesús nos había dado a María como Madre al pie de la Cruz, y que ese discípulo al que se dirigió somos todos nosotros los cristianos, que debemos mirar a María, pedirle su intercesión y seguir siempre su paradigmático ejemplo en su visita a su prima Isabel, a quien llevó la Buena Nueva de Jesús, que portaba en su interior, y su solidaridad efectiva para las necesidades de su parienta.

Culminó sus palabras con una exhortación a que se multiplicara el número de voluntarios, y a que en su próxima visita a la ciudad de Santiago de Guayaquil encontrase un significativo aumento de ellos, y en consecuencia, de personas necesitadas que han sido beneficiadas por este hermoso programa "Pan para mi hermano".

Al momento de retirarse del encuentro, muchísimos de los centenares de pobres y desposeídos se acercaban al Fundador para expresarle su alegría cristiana y su gratitud por el esfuerzo del Movimiento de Vida Cristiana en ayudarlos. La fiesta de fe y fraternidad continuó con unos números musicales y con una cena compartida por esos centenares de voluntarios y necesitados beneficiados por el programa "Pan para mi hermano" como un símbolo patente de la comunión que debe existir en la comunidad eclesial que peregrina en Santiago de Guayaquil.

Agencia Zenit publica entrevista con Luis Fernando Figari

Roma, 16 (NE – eclesiales.org) Una extensa entrevista en castellano a D. Luis Fernando Figari, fue publicada en días pasados por la agencia de noticias italiana “Zenit”. Con el título "Un fundador presenta la formación como pilar para la misión del laico. Entrevista con Luis Fernando Figari, fundador del Sodalitium Christianae Vitae”, la importante entrevista fue publicada el pasado 12 de febrero. Se puede leer la entrevista completa en http://www.zenit.org/article-30156?l=spanish

Con momentos de gran emotividad fue clausurado el I Congreso de Espiritualidad Sodálite

Lima, 2 (NE - eclesiales.org) Con una intensa ceremonia de clausura culminó este sábado el I Congreso de Espiritualidad Sodálite, que se realizó en el Museo de la Nación, en la ciudad de Lima, del 27 al 31 de enero. El evento congregó a más de 1,200 participantes que colmaron cada día el auditorio principal y la sala Nazca del Museo de la Nación. La clausura del Congreso, tras intensas jornadas de oración y reflexión, se inició a las 8 de la noche con un acto de acción de gracias a Dios y unas palabras de agradecimiento a cuantos han hecho posible la realización del gran evento, de parte del Hno. Ignacio Blanco, quien exhortó a los participantes a vivir una vida cristiana comprometida y a ser coherentes con el don que como miembros de la Familia Sodálite han recibido del Espíritu Santo. Entre los presentes en la ceremonia de clausura se encontraba el Arzobispo Emérito del Cuzco, Mons. Alcides Mendoza Castro.

Habló luego D. Luis Fernando Figari, Fundador de la Familia Sodálite, quien en una intensa improvisación hizo un recorrido por lo que significaba el I Congreso de Espiritualidad Sodálite para la familia espiritual y para la Iglesia. Durante su intervención, analizando con realismo al mundo y la cultura de hoy, y los problemas que tiene el hombre y la mujer moderna para seguir decididamente al Señor Jesús, realizó una bella y profunda reflexión sobre los Pastores de Belén, su miedo y su confianza en la intervención angélica para ir al pesebre y pedirle a María "queremos ver al Niño"; igual destacó cómo los Reyes Magos de Oriente dieron un salto de confianza en Dios y se lanzaron, dejándolo todo, a seguir a un astro, hasta llegar ante María y pedirle, sin duda, "por favor muéstranos al Niño". Como ellos, debemos vencer los miedos y acercarnos a María Santísima para implorarle "queremos ver a Jesús", como hicieron aquellos griegos de los que habla el Evangelio, diciéndole a Felipe: ¡queremos ver a Jesús!

Igual, señaló más adelante, debemos hacer nosotros, pedirle a la Virgen: "queremos ver a Jesús", y Ella nos responderá: "Haced lo que Él os diga". Pasó a reseñar las palabras de Jesús desde lo alto del Gólgota y el sentido del gran don de la maternidad de María con que hemos sido regalados. "He ahí a tu Madre", es el mensaje clave por el que Cristo nos invita a recorrer el sendero de la piedad filial. Con palabras intensas cuya profundidad hacía eco en el auditorio, habló testimonialmente del proceso de amorización, y de lo que significaba encontrarse con Jesús, Luz del mundo y cómo se encendía en el Corazón de la Madre un fuego alimentado por el Espíritu Santo.

Culminó con vibrantes palabras exhortando a dejarse encender en el fuego del amor que ardía en el Corazón Inmaculado, a no poner obstáculos, a acoger la invitación de Jesús, del Papa Juan Pablo II y del Papa Benedicto a tener fuego y así "convertirse en antorchas ardientes que con el óleo del Espíritu Santo ardan intensamente en nuestros corazones dando luz a un mundo que anda en tinieblas, ardiendo con intensidad para alejar el frío que amenaza de muerte a tantos".

Tras sus palabras se inició una liturgia presidida por el Arzobispo Alcides Mendoza, quien dio su bendición a todos los participantes del I Congreso de Espiritualidad Sodálite, con la que concluyó la ceremonia.

Se inaugura en Lima Primer Congreso sobre la Espiritualidad Sodálite

Lima, 29 (NE - eclesiales.org) En un verdadero ambiente de reflexión espiritual se iniciaron este miércoles las jornadas del I Congreso de Espiritualidad Sodálite. Cerca de 1,200 participantes venidos de diversos países de los cinco continentes llenaron el auditorio central y el auditorio Nazca del Museo de la Nación de la ciudad de Lima para la jornada inaugural. Un día antes, martes, los participantes habían colmado la iglesia Nuestra Señora de la Reconciliación, en la ciudad de Lima, para participar de la Eucaristía con la que se dio inicio al encuentro.

A las 6.30 pm del miércoles 28 de enero tuvo lugar la Ceremonia de Inauguración. Una intensa liturgia mariana, cánticos y oraciones marcaron el inicio de las actividades de la jornada. Las primeras palabras las tuvo el presidente del Comité Organizador, Ignacio Blanco. Luego, con el título de "Carisma y espiritualidad", pronunció la conferencia inaugural el Fundador de la Familia Sodálite, D. Luis Fernando Figari. Antes leyó la bendición del Papa Benedicto XVI a los organizadores y participantes del I Congreso de Espiritualidad Sodálite.

En una carta firmada por el Cardenal Tarcisio Bertone, Secretario de Estado de Su Santidad, se comunicó a los participantes en el I Congreso de Espiritualidad Sodálite la bendición apostólica del Sumo Pontífice así como su invocación para que la Santísima Virgen María los proteja. "El Santo Padre saluda cordialmente a los organizadores y participantes en el I Congreso sobre Espiritualidad Sodálite que se celebra en Lima, y les alienta a profundizar en la inspiración que ha dado lugar a ese Sodalitium y la Familia Sodálite surgida a su alrededor, enriqueciendo así los dones que el Espíritu ha otorgado a la Iglesia". También se señaló en la misiva que el Papa exhortaba a los participantes "a promover el compromiso cristiano en el ámbito personal, familiar y social, con el espíritu de los discípulos de Jesús que, fieles a la Iglesia y a sus Pastores, saben dar testimonio de los valores evangélicos, proclamando la Buena Noticia a los hombres de hoy".

Durante su conferencia inaugural L.F. Figari afirmó que "este I Congreso de Espiritualidad Sodálite surge como expresión de la necesaria profundización en el patrimonio espiritual propio, del dialogar sobre las visiones de la tradición más propia del recorrido como familia espiritual, así como de la oportunidad de clarificación para la vida y acción al servicio del Plan de Dios, de la Iglesia, para bien de los seres humanos, e incluso de las necesidades de su estar y hacer en el mundo, obra de Dios". Asimismo compartió más adelante brevemente "algunos puntos sobre el carisma y sobre la espiritualidad".

"Cuando decimos carisma sodálite estamos hablando de una realidad que luego del discernimiento de la Iglesia ha sido reconocida como nacida del Espíritu Santo. Mayor razón para subrayar que el carisma está al servicio de la misión de la Iglesia, así que quien lo recibe y ejerce ha de cuidar con todo celo ser fiel al don recibido, puesto que por su naturaleza el carisma está sellado por la universalidad y por el carácter de servir a la edificación y misión de la Iglesia toda".

"En un 'sentido pleno', el carisma y la espiritualidad son vividos por quienes Dios llama a ello, en los diversos estados de vida. Estamos hablando de un llamado divino y como consecuencia de una respuesta humana afectiva y efectiva, una respuesta al llamado que viene de Dios y cuyo eco vibra en nuestra interioridad profunda. Así, en un ámbito existencial, carisma, espiritualidad y estilo viven cuando son encarnados en personas, ya en forma personal, ya plasmados en asociaciones de fieles, ya asumidos en una vida comunitaria institucional iluminada y nutrida en la fe eclesial en el Señor Jesús".

Más adelante señaló que "también en estos temas del carisma y la espiritualidad, que son tan de Dios, nos acercamos a María Santísima para que su misterio ilumine nuestra reflexión desde el paradigma de su vida, pues en la Madre se muestra radiante la relación del carisma del Espíritu Santo que en Ella se hace manifiesto y la espiritualidad que por la suave brisa del Espíritu surge en la vida de la Virgen Nazarena y se plasma como nutriente fundamental de nuestra propia espiritualidad".

"Deseo entrañablemente encomendar filialmente los frutos de este primer congreso de espiritualidad sodálite y a todos ustedes y sus seres queridos -señaló al concluir- a la maternal protección de la Virgen María, Nuestra Señora de la Reconciliación, implorándole que interceda por cada uno y lo ayude a abrirse al fuego vivo del Espíritu para que en su vida y desde ella dé luz y calor a un mundo que tanto lo necesita".

Tras la conferencia inaugural del fundador de la Familia Sodálite tuvo lugar un receso permitiendo que los asistentes visitaran las muestras que acompañan la realización de este Congreso de espiritualidad. Finalmente tuvo lugar la última conferencia de la primera jornada sobre "La persona humana y sus dinamismos fundamentales".

Al costado del patio central del Museo se realiza una exposición de libros sobre las actividades de esta familia espiritual de la Iglesia. Además de unos vistosos paneles ilustrativos de publicaciones que cubren casi cuarenta años, hay también una interesante exposición de libros históricos del recorrido de la Familia Sodálite. Asimismo, simultáneamente con el Congreso se realizarán varias muestras artísticas de miembros de esta familia espiritual. Entre ellas está una hermosa exposición de fotografías artísticas. Se ha anunciado que en los siguientes días habrá también una exposición de pintura y otra de arte popular, que debido al número de piezas se desarrollará en dos etapas.

Familia Sodálite celebró nuevo aniversario de fundación del Sodalitium

Lima, 9 (NE - eclesiales.org) Miembros de la Familia Sodálite en todo el mundo celebraron el día de ayer un nuevo aniversario del inicio del caminar del Sodalitium Christianae Vitae, Sociedad de Vida Apostólica fundada por D. Luis Fernando Figari. En el día que la Iglesia celebra la Inmaculada Concepción de Santa María, integrantes de esta familia espiritual, hoy extendida por los cinco continentes, celebraron la solemnidad mariana con gran alegría, en un clima de oración y de profunda acción de gracias.

En la Arquidiócesis de Lima, donde se inició el caminar de la Familia Sodálite, presidió la Eucaristía Monseñor Carlos García, Obispo de Lurín. Durante su homilía el Obispo destacó el crecimiento de esta familia espiritual, que ha superado ampliamente las fronteras del país que lo vio nacer. Asimismo alentó a seguir el ejemplo de Santa María y su "sí generoso, valiente y decidido". Ese "sí", afirmó, "nos enseña (....) que el 'sí' de los hombres tiene un valor más grande que lo que cada uno pueda pensar o creer". "Hoy como ayer necesitamos hombres mujeres disponibles a vivir con coherencia la fe, vivir con coherencia la fe no es hacer lo que a mi me parece (...) sino descubrir el camino que Dios nos propone".

"El si de María es para siempre", afirmó más adelante el Obispo. "Qué hermoso cuando hoy también todos podemos renovar ese sí. Hoy se nos invita a renovar el sí, el sí de la gracia divina que quiere entrar en lo más profundo de cada uno (...) El sí de la apertura, de la reconciliación, de la entrega total. Que el día de hoy, con María, podamos decir 'sí' (...) a seguir a Dios como Ella".

En la ciudad de Lima se celebraron otras misas en las que los numerosos integrantes de la Familia Sodálite expresaron su espíritu mariano y su gratitud a Dios. En otras diversas circunscripciones eclesiales en las que se encuentra la Familia Sodálite se celebró también el aniversario de fundación. Millares de personas en Colombia, Chile, Argentina, Costa Rica, Ecuador, Brasil, Estados Unidos, República Dominicana, Italia, Inglaterra, Australia, Filipinas, Angola, así como en otros países a los que ha llegado esta familia espiritual, participaron en la Eucaristía en acción de gracias por el don de la Inmaculada, así como por las gracias recibidas a lo largo de estos años del Sodalicio de Vida Cristiana.

El Sodalicio de Vida Cristiana fue fundado en la ciudad de Lima un 8 de diciembre, Solemnidad de la Inmaculada Concepción y aprobado por el Siervo de Dios Juan Pablo II en julio de 1997. Hoy su familia espiritual incluye al Movimiento de Vida Cristiana, la Asociación de María Inmaculada, la Fraternidad Mariana de la Reconciliación, las Siervas del Plan de Dios, y la Hermandad de Nuestra Señora de la Reconciliación, instituciones de la Iglesia fundadas por L.F. Figari.

Con gran éxito fue presentado libro de Luis Fernando Figari en la Pontificia Universidad Católica de Chile

Santiago de Chile, 5 (NE – eclesiales.org) El Aula Magna, llena de público, de la prestigiosa casa de estudios universitarios de Santiago, Chile, recibió a cuatro copresentadores del último libro de Luis Fernando Figari, “Formación y Misión”. La obra de casi 200 páginas editada en Chile por Ediciones Copihue (Santiago) lleva prólogo del Cardenal Stanislaw Rylko, presidente del Pontificio Consejo para los Laicos.

La presentación de la obra por cuatro destacadas personalidades chilenas del mundo de la cultura y la prensa fue algo pocas veces visto en este tipo de actividades. Los presentadores fueron la conocida escritora y periodista Magdalena Ossandon, el filósofo, profesor universitario y miembro número de la Academia de Chilena de Ciencias Política, Sociales y Morales, Dr. Fernando Moreno, el Padre Fernando Retamal, canonista y profesor de la Pontificia Universidad, miembro de la Academia de la Historia y el Dr. Jaime Antunez, filósofo, profesor de la susodicha Universidad, miembro número de la Academia Chilena de Ciencias Política, Sociales y Morales y director de la revista “Humanitas”. Cada cual desde distinto ángulo se aproximó a la obra que reúne un conjunto de intervenciones del autor vinculadas a la Sede Apostólica desde su posición como Superior General de Sodalitium Christianae Vitae y de Fundador del Mocimiento de Vida Cristiana. Coincidieron todos los presentadores en sus intervenciones y análisis en destacar el gran valor de la obra, así como rasgos de la vida de su autor.

La ceremonia que duró cerca de dos horas, culminó con una muy aplaudida intervención del autor en la que explicó que debido al debilitamiento de la identidad del ser humano como criatura de Dios y al arrollador proceso de deshumanización era fundamental la formación del laico para reafirmar su identidad católica y convertirse más al Señor, de manera que pueda experimentar el ardor del Apóstol Pablo y clamar, “¡Ay de mi si no evangelizare!”

“La Virgen María es el modelo de escucha, y respuesta a la Palabra de Dios” señala fundador del Sodalitium en Sínodo de Obispos

Roma, 15 (NE – eclesiales.org) “La Virgen María es el modelo de escucha, y respuesta a la Palabra de Dios”. Así lo afirmó ayer D. Luis Fernando Figari, Superior General del Sodalitium Christianae Vitae, al intervenir en la decimotercera congregación general del Sínodo de Obispos que se realiza en el Vaticano sobre “La Palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia".

Ayer por la mañana, luego de la intervención del Papa Benedicto XVI y del Secretario de Estado Cardenal T. Bertone, así como de otros prelados se inició la ronda de intervenciones de los auditores, durante la cual el fundador de origen peruano, según el resumen publicado por las fuentes vaticanas, destacó que “el Papa Pablo VI ponía de relieve la dimensión comunicativa de la revelación divina, en la ‘Ecclesiam suam’. Esto mismo se expresa en aquel bello pasaje del Éxodo donde se nos dice que «Dios conversaba con Moisés cara a cara, como con su amigo». Llegada la plenitud de los tiempos, Dios pronuncia Su Palabra, que está en Dios desde el principio y que es Dios, y se encarna en la Inmaculada Virgen María, por obra del Espíritu Santo”.

“La Palabra Eterna encarnada –afirmó asimismo- habla en lenguaje humano y manifiesta el misterio de Dios y su Plan, así como el misterio del ser humano, la grandeza de su vocación y el horizonte de su realización personal. La Palabra de Dios escrita por inspiración del Espíritu, interpela lo profundo del ser humano y lo invita al apasionante e indescriptible encuentro con el Señor Jesús”.

“En este camino es fundamental la maestría en un silencio activo que implica no sólo escuchar debidamente sino hacerlo ‘in Ecclesia’, abriendo el corazón a la interiorización y adhesión a la Palabra de Dios. La Palabra escuchada y acogida, alimenta en nosotros la fe en la mente, transformando nuestros criterios hasta llegar a tener «la mente de Cristo»; despierta la fe en el corazón hasta llegar a «tener entre nosotros los mismos sentimientos que tuvo Cristo Jesús»; y nos impulsa a la fe en la acción, conscientes de que son bienaventurados aquellos que «oyendo la palabra la ponen en práctica». La Virgen María es el modelo de escucha, y respuesta a la Palabra de Dios".