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Cinco nuevos sacerdotes en el Sodalicio de Vida Cristiana
29 de Junio

Sodalicio de Vida Cristiana celebra 40 aniversario de fundación
9 de Diciembre

Cuatro nuevos diáconos en el Sodalicio de Vida Cristiana
2 de Noviembre

Nuevo Superior General del Sodalitum Christianae Vitae
26 de Enero

Sodalitium Christianae Vitae cuenta con dos nuevos sacerdotes
13 de Diciembre

Familia Sodálite celebra un nuevo aniversario de la fundación del Sodalitium Christianae Vitae
9 de Diciembre

Colombia: Nuevo profeso perpetuo en el Sodalitium
1 de Diciembre

Nuevos Profesos Perpetuos en el Sodalitium en Perú y Colombia
23 de Noviembre

Perú: Card. Rodé ordena diáconos a dos integrantes del Sodalicio de Vida Cristiana
11 de Junio

Ecuador: Con solemne celebración Eucarística se celebró nuevo aniversario del Sodalitium y clausura de III Asamblea Plenaria del MVC
9 de Diciembre

Fundador del MVC ofreció conferencia sobre "Construyendo el presente y el futuro en horizonte de esperanza" durante III Asamblea Plenaria
8 de Diciembre

Multitudinario encuentro con el Fundador del MVC en Santiago de Guayaquil
7 de Diciembre

25 aniversario como sodálite celebra el P. Emilio Garreaud, rector de la Universidad Juan Pablo II en Costa Rica
3 de Diciembre

Cinco nuevos profesos perpetuos en el Sodalicio de Vida Cristiana
16 de Setiembre

 
 

Noticias sobre el Sodalicio de Vida Cristiana

Tres jóvenes del Sodalitium Christianae Vitae recibieron en Maipú las primeras órdenes camino al sacerdocio

Santiago de Chile (NE – eclesiales.org) Monseñor Ricardo Ezzati, Arzobispo Metropolitano de Santiago, presidió el jueves 26 una Santa Misa en el curso de la cual instituyó a dos jóvenes sodálites en el acolitado y el lectorado y admitió a otro a las órdenes mayores, en la parroquia Madre de los Apóstoles, en la comuna de Maipú.

Recibieron las mencionadas órdenes Víctor Campos, Felipe Rubiao y Sebastián Correa, miembros de Sodalicio de Vida Cristiana. La Misa fue muy participada, acompañando a los sodalites sus familiares, integrantes del Movimiento de Vida Cristiana y fieles de la parroquia que está a cargo del Sodalitium.

El párroco, padre Hernán Álvarez, en unas breves palabras recordó que el Sodalitium Christianae Vitae es una Sociedad de vida apostólica fundada en Lima y aprobada en 1997 por el Papa Juan Pablo II. Integran el Sodalitium laicos consagrados y sacerdotes, cuyo carisma principal es la promoción de la juventud y la familia, la solidaridad con los pobres y la evangelización de la cultura.

Monseñor Ricardo Ezzati señaló en su homilía que el Niño Jesús nació en un pesebre, un lugar sucio, incómodo, «que indica una realidad más profunda, porque Dios ha querido nacer en el establo que somos cada uno de nosotros, con nuestra soberbia, nuestra incapacidad de amar, con la pretensión de ser como Dios o más que Dios». Añadió que Jesús quiso nacer en medio de la pobreza de la sociedad «para liberarnos, para darnos un rayo de la luz del amor del Padre», para regalarnos la dignidad de hijos de Dios.

El Arzobispo de Santiago explicó que el lectorado y el acolitado expresan la voluntad de poner toda la vida al servicio de la Palabra del Señor y al servicio de la Mesa, del Altar. «La admisión a las órdenes mayores —diaconado y presbiterado— es una manifestación pública ante la Iglesia de la voluntad de consagrar la vida al servicio del Evangelio del Señor y de la comunidad cristiana», expresó Monseñor Ezzati.

Terminada la homilía proclamó la oración por los dos jóvenes elegidos para los ministerios de lectores y acólitos e imploró la bendición de Dios sobre ellos. Luego, les entregó el libro de las Sagradas Escrituras y el copón, signos de los servicios que prestarán desde ahora, tanto en la proclamación de la Palabra de Dios como en la celebración de la Eucaristía.

También el arzobispo bendijo a Sebastián Correa, joven sodálite chileno admitido a las órdenes mayores, con el que sostuvo un diálogo en el que Correa afirmó estar dispuesto a continuar su preparación al diaconado y al sacerdocio, tras lo cual le impartió su bendición de pastor.

Sebastián señaló que, llegado a este momento, «vivo la experiencia de un don. Un don para mi comunidad, el Sodalicio, y un don para la parroquia Madre de los Apóstoles. No es un don para una sola persona. Estoy agradecido al Señor, contento de poder servir. Yo discerní mi vocación hace doce años, después de un año de estudios de Arquitectura en la Universidad de Chile». El futuro sacerdote empezó a prepararse en Perú, hace doce años; luego, recientemente estudió un semestre en Roma, para volver a Chile y recibir ahora la admisión al Orden Sagrado. Sebastián Correa Ehlers es el cuarto de seis hermanos, entre ellos una hermana religiosa en la misma familia espiritual sodálite. En adelante servirá en la comunidad parroquial en la liturgia, en la atención a los enfermos y especialmente a las personas más vulnerables debido a la pobreza y la violencia.

Por su parte el párroco, padre Hernán Álvarez, manifestó su alegría por la presencia del Arzobispo de Santiago en este parroquia recientemente creada. Explicó que hay una gran participación laical en todas las pastorales y servicios que presta al sector, que comprende cerca de 30 mil personas.

La comunidad parroquial y los miembros de la familia espiritual sodálite presentes expresaron su alegría por este paso dado por los tres jóvenes y compartieron, junto a Monseñor Ricardo Ezzati, ese gozo una vez terminada la Eucaristía.

La información para éste artículo ha sido tomada del Departamento de Comunicaciones de la Arquidiócesis de Santiago.

Cinco nuevos sacerdotes en el Sodalicio de Vida Cristiana

Lima, 29 (NE – eclesiales.org) En una emotiva y a la vez solemne celebración Eucarística cinco diáconos del Sodalitium Christianae Vitae recibieron ayer el sacramento del orden, en la víspera de la Solemnidad de San Pedro y San Pablo. Los diáconos Christian Yamanija, Gianfranco Castellanos (peruanos), Alberto Hadad, Andrés Echavarría (colombianos) y Fernando Genú (brasilero) recibieron el orden sacerdotal de manos del Arzobispo de Piura y Tumbes, Mons. José Antonio Eguren. Concelebraron en la Eucaristía Mons. Kay Schmalhausen, Obispo de Ayaviri y Mons. Raúl Chau, Obispo Auxiliar de Lima, así como numerosos sacerdotes pertenecientes al Sodalitium y varios presbíteros diocesanos y de diversas congregaciones religiosas. La celebración Eucarística tuvo lugar en la iglesia Nuestra Señora de la Reconciliación en la ciudad de Lima. Asistieron un gran número de miembros de la Familia Sodálite, junto a los padres, hermanos, familiares y amigos de los nuevos presbíteros, quienes expresaron su alegría y acción de gracias por los nuevos sacerdotes. Se hicieron asimismo presentes delegaciones de otros países, en especial provenientes de Brasil y de Colombia, así como de diversas ciudades del Perú, particularmente de Piura. Durante su homilía Mons. Eguren alentó a los nuevos sacerdotes a vivir siempre el servicio y ser testimonio del Señor Jesús para los hombres. En sus palabras el Arzobispo les planteó a los nuevos presbíteros el hermoso horizonte de la vida sacerdotal, invitándolos a la santidad y a la entrega total. El Sodalicio de Vida Cristiana fue fundado en la ciudad de Lima, se encuentra extendido en varios países de América y Europa, y fue aprobado como Sociedad de Vida Apostólica de derecho pontificio por el Papa Juan Pablo II el 8 de julio de 1997. Se trata de una Sociedad integrada por laicos y sacerdotes que trabajan en la evangelización de la cultura, el apostolado con jóvenes y familias, y en zonas populares en solidaridad con los pobres.

Sodalicio de Vida Cristiana celebra 40 aniversario de fundación

Lima, 9 (NE - eclesiales.org) Miembros de la Familia Sodálite en los cinco continentes celebraron con gran alegría el día de ayer, Solemnidad de la Inmaculada Concepción, el 40 aniversario de la fundación del Sodalitium Christianae Vitae. En la Arquidiócesis de Lima, donde nació esta Sociedad de Vida Apostólica aprobada por el Papa Juan Pablo II en 1997, presidió la Santa Misa el Card. Juan Luis Cipriani, Arzobispo de Lima y Primado del Perú. La celebración se realizó en la iglesia Nuestra Señora de la Reconciliación, y concluyó con un homenaje a la Santísima Virgen, mientras los millares de personas presentes entonaban el "Salve Regina". En otras diversas circunscripciones eclesiales en todo el mundo, en las que se encuentra la Familia Sodálite, se celebró también el aniversario de fundación. El Sodalitium Christianae Vitae fue fundado en la ciudad de Lima un 8 de diciembre, Solemnidad de la Inmaculada Concepción, por Luis Fernando FIgari. Hoy esta familia espiritual, conocida como Familia Sodálite, incluye al Movimiento de Vida Cristiana, la Fraternidad Mariana de la Reconciliación, las Siervas del Plan de Dios, la Asociación de María Inmaculada, y la Hermandad de Nuestra Señora de la Reconciliación, así como millares de personas que a título individual se sienten identificadas con esta espiritualidad surgida de las fuentes del Concilio Vaticano II y de cara al tercer milenio de la fe.

Cuatro nuevos diáconos en el Sodalicio de Vida Cristiana

Lima, 2 (NE – eclesiales.org) Cuatro integrantes del Sodalitium Christianae Vitae recibieron el día de ayer la ordenación diaconal, en una solemne celebración Eucarística realizada en la iglesia Nuestra Señora de la Reconciliación, en la ciudad de Lima. Gianfranco Castellanos (peruano), Andrés Echevarría (colombiano), Fernando Genú (brasilero), y Christian Yamanija (peruano) recibieron de manos de Mons. Raúl Chau, Obispo auxiliar de Lima, la ordenación diaconal. La Santa Misa, celebrada en el día que la Iglesia recuerda a Todos los Santos, contó con la presencia de amigos y familiares de los nuevos diáconos, así como de numerosos miembros del Sodalicio de Vida Cristiana. En su homilía Mons. Chau destacó el ejemplo de los nuevos diáconos y su "entrega al servicio de Dios y de la Iglesia", invitándolos a ser "fieles al ministerio que reciben y al compromiso que hoy solemnemente hacen". Asimismo los llamó a dar testimonio de la "presencia de Dios" en medio del pueblo y los encomendó a la protección de Nuestra Señora de la Reconciliación, invitando a los presentes a pedirle "a Ella por estos hermanos nuestros. A Ella nos dirigimos con filial confianza sabiendo que intercede por nosotros ante su hijo, el Señor Jesús".

Nuevo Superior General del Sodalitum Christianae Vitae

Lima, 26 (NE – eclesiales.org) La Asamblea General del Sodalicio de Vida Cristiana se reunió en Lima esta semana y eligió como nuevo Superior General a Eduardo Regal Villa. Sucede a Don Luis Fernando Figari, quien renunció el pasado mes de diciembre por razones de salud.

Regal nació en 1966 en Lima, Perú. Realizó sus estudios escolares en los colegios Inmaculado Corazón y Santa María (Marianistas). Siguió estudios de Ingeniería Electrónica y de Administración de Pequeñas y Medianas Empresas. Hizo su Profesión Perpetua en el Sodalicio en 1992. Ha sido Asistente General de Comunicaciones del Sodalicio de Vida Cristiana y Director e iniciador de VE Multimedios y de la Biblioteca Electrónica Cristiana. Hasta este momento era Coordinador General del Movimiento de Vida Cristiana, un movimiento eclesial de derecho pontificio cuya presencia se extiende a los cinco continentes. También era hasta este momento Vicario General del Sodalicio de Vida Cristiana.

Compartió que tras ser elegido por la Asamblea General del Sodalicio se encomendó a María Santísima, por quien tiene “un amor filial profundo». Igualmente señaló que «Cristo nos señala a su Madre al pie de la Cruz y al verla a ella encontramos que todo en su vida apunta hacia Jesús. Con el auxilio del Espíritu Santo procuraré que este sea el corazón de mi tiempo de servicio en este puesto: ‘Por Cristo a María y por María más plenamente al Señor Jesús’”.

Sodalitium Christianae Vitae cuenta con dos nuevos sacerdotes

Lima, 13 (NE – eclesiales.org) Con gran alegría y en el marco de una intensa celebración Eucarística dos diáconos del Sodalicio de Vida Cristiana fueron ayer ordenados sacerdotes. En el tercer Domingo de Adviento, y en el día que se celebra a Nuestra Señora de Guadalupe, Hernán Alvarez —de 32 años y de nacionalidad peruana—y Alejandro Gallego —de 33 años y de nacionalidad colombiana— recibieron el sacramento de la ordenación sacerdotal de manos del Arzobispo de Lima y Primado del Perú, Cardenal Juan Luis Cipriani.

La celebración Eucarística tuvo lugar en la iglesia Nuestra Señora de la Reconciliación, cuya amplia nave se vio completamente colmada de asistentes. Entre los presentes estuvo el Fundador del Sodalicio de Vida Cristiana, Don Luis Fernando Figari, así como un gran número de miembros de la Familia Sodálite, junto a los padres, hermanos, familiares y amigos de los nuevos presbíteros, quienes expresaron su alegría y acción de gracias por los dos nuevos sacerdotes.

“Hoy que se van a ordenar estos hermanos nuestros van a actualizar esta presencia de Cristo Redentor”, recordó el Card. Cipriani durante su homilía, señalando que “cuando en estos días de Adviento estamos preparando el corazón para seguir a Jesús, para estos hermanos nuestros es motivo de especial alegría y emoción porque van a encarnarse en Cristo”. Asimismo, dirigiéndose a los nuevos sacerdotes, les destacó que “lo esencial, lo fundamental para el ministerio sacerdotal es un profundo lazo personal con Cristo. Por eso les recomiendo, el sacerdote debe ser un hombre que conoce a Jesús íntimamente, que lo ha encontrado y ha aprendido a amarlo”.

Asimismo, los invitó a cuidar de esa “base fuerte de vida espiritual” que debe tener todo sacerdote, pues “si el sacerdote no está unido a Cristo no es nadie”. Más adelante, alentándolos a vivir la prudencia y la humildad, el Arzobispo de Lima señaló también la importancia de la piedad filial a Santa María, afirmando que “el sacerdote es mariano en su misma esencia”, pues un sacerdote “o es mariano o no es un buen sacerdote”. Finalmente, expresó su alegría por “estos frutos de esta Familia Sodálite”, y agradeció asimismo a las familias y a los padres por la “entrega” de sus hijos.

Familia Sodálite celebra un nuevo aniversario de la fundación del Sodalitium Christianae Vitae

Lima, 9 (NE – eclesiales.org) Miembros de la Familia Sodálite en todo el mundo celebraron el día de ayer un nuevo aniversario del inicio del caminar del Sodalitium Christianae Vitae. En el día que la Iglesia celebra la Inmaculada Concepción de Santa María, integrantes de esta familia espiritual, fundada en Lima en 1971 y hoy extendida por los cinco continentes, celebraron la solemnidad mariana con gran alegría, en un clima de oración y de profunda acción de gracias.

En la Arquidiócesis de Lima, donde se inició el caminar de la Familia Sodálite, presidió la Eucaristía Mons. Guillermo Abanto, Obispo Auxiliar de Lima. Durante la Santa Misa el Prelado destacó el crecimiento de esta familia espiritual, expresando su aliento a todos sus integrantes, invitándolos a una mayor santidad y apostolado. Asimismo, en otras diversas circunscripciones eclesiales en las que se encuentra la Familia Sodálite se celebró también el aniversario de fundación. Millares de personas en Colombia, Chile, Argentina, Costa Rica, Ecuador, Brasil, Estados Unidos, República Dominicana, Italia, Inglaterra, Australia, Filipinas, Angola, así como en otros países a los que ha llegado esta familia espiritual, participaron en la Eucaristía en acción de gracias por el don de la Inmaculada, así como por las gracias recibidas a lo largo de estos años del Sodalicio de Vida Cristiana.

Ese mismo día, D. Luis Fernando Figari, Fundador del Sodalitium y demás instituciones que forman parten de la Familia Sodálite, les dio el importante anuncio de que en breves días, por motivos de salud, dejará el cargo de Superior General de dicha Sociedad. Hacia el final de su mensaje, dijo: «En esta nueva etapa que se inicia los exhorto a profundizar en su vocación sodálite, a ser fieles y celosos custodios de cuanto ella implica, a avanzar siempre por el bello camino que Dios pone para ser recorrido».

El Sodalicio de Vida Cristiana fue fundado por D. Luis Fernando Figari en la ciudad de Lima un 8 de diciembre, Solemnidad de la Inmaculada Concepción y aprobado por el Siervo de Dios Juan Pablo II en julio de 1997. Hoy su familia espiritual incluye al Movimiento de Vida Cristiana, la Asociación de María Inmaculada, la Fraternidad Mariana de la Reconciliación, las Siervas del Plan de Dios, y la Hermandad de Nuestra Señora de la Reconciliación.

Colombia: Nuevo profeso perpetuo en el Sodalitium

Medellín, 1 (NE – eclesiales.org) En el marco de una solemne celebración Eucarística en la ciudad de Medellín, un integrante del Sodalitium Christianae Vitae realizó este fin de semana sus compromisos de plena disponibilidad apostólica a perpetuidad. Se trata de Diego Cano Pérez, sodálite de origen colombiano, quien emitió sus compromisos de plena disponibilidad a perpetuidad acompañado de numerosos miembros de la Familia Sodálite, amigos y familiares. La Santa Misa fue presidida por Monseñor Víctor Ochoa Cadavid, Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Medellín, quien alentó al nuevo profeso a la fidelidad y al apostolado. "Es un día en que de forma definitiva das un sí a Cristo, a su tarea, queriendo seguirle y amarle con toda tu vida y empeñándote a incluso dar la vida, tu tiempo y tus mejores esfuerzos por anunciar a Cristo en la Iglesia y en la vivencia de una vida fraterna en comunidad", señaló Mons. Ochoa durante su homilía. Asimismo, añadió que "seguir a Cristo hoy es aceptar una invitación a una batalla, a una gran batalla. Quedamos revestidos de las armas de la luz, con la caridad, con el amor entre hermanos, la sencillez, con la humildad en un servicio generoso a los hermanos".

Nuevos Profesos Perpetuos en el Sodalitium en Perú y Colombia

Lima, 23 (NE – eclesiales.org) Cinco integrantes del Sodalicio de Vida Cristiana realizaron este fin de semana su Profesión Perpetua, durante participadas celebraciones Eucarísticas realizadas en Perú y Colombia. Los nuevos profesos, de diversas nacionalidades, emitieron sus compromisos de plena disponibilidad a perpetuidad, acompañados de numerosos miembros de la Familia Sodálite, familiares y amigos, quienes expresaron su acción de gracias a Dios por la bendición que significa la respuesta generosa de estos jóvenes al llamado de Dios al consagrar sus vidas al anuncio de la Buena Nueva en el mundo de hoy.

En Lima la iglesia Nuestra Señora de la Reconciliación se vio colmada de asistentes para la celebración, entre ellos el fundador del Sodalitium, D. Luis Fernando Figari. En el marco de la solemne Eucaristía, que fue presidida por el Arzobispo de Piura, Mons. José Antonio Eguren, Sebastián Correa, Francisco Cañola, Jorge Bombilla y Felipe Berckemeyer profesaron a perpetuidad. Durante su homilía, Mons. Eguren destacó la entrega de los nuevos profesos, invitándolos a la fidelidad y al apostolado. Asimismo, destacó el que los nuevos profesos provienen de países distintos –un chileno, un colombiano y dos peruanos- “señal de crecimiento apostólico, el cual debe además de extenderse aún a más ciudades y países, debe aumentar en su ardor, en sus métodos y en sus expresiones”.

“Vuestros compromisos de plena disponibilidad apostólica a perpetuidad en el Sodalitium Christianae Vitae son un ponerse radicalmente del lado del Señor Jesús, y por tanto del lado de Dios y de la persona humana”, recordó asimismo el Arzobispo a los nuevos profesos. “La profesión perpetua de ustedes –añadió- tiene entonces una urgente misión: proclamar la Verdad del Señor Jesús en quien Dios mismo se ha hecho cercano a nosotros y se ha constituido en el único garante de la dignidad humana”.

Por otro lado, en la ciudad de Cali, realizó su Profesión Perpetua Juan Felipe Duque. La Santa Misa fue presidida por Monseñor Darío de Jesús Monsalve Mejía, Arzobispo Coadjutor de Cali, quien expresó su gran alegría por el nuevo profeso perpetuo. En su homilía el Prelado invitó a “reproducir a Jesús, sus propias actitudes, para reproducir la persona de Jesús, las bienaventuranzas en nuestro propio ser, y eso es lo que nos aproxima también al sentido de esta consagración que tenemos hoy, la que celebramos con alegría, con congratulación fraterna, en esta profesión perpetua de disponibilidad que hace hoy Juan Felipe".

Perú: Card. Rodé ordena diáconos a dos integrantes del Sodalicio de Vida Cristiana

Lima, 11 (NE – eclesiales.org) En el marco de una intensa celebración Eucarística presidida por el Cardenal Franc Rodé, Prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica, dos integrantes del Sodalitium Christianae Vitae recibieron ayer la ordenación diaconal. La Eucaristía se celebró en la iglesia Nuestra Señora de la Reconciliación en la capital peruana, que se vio colmada de integrantes de la Familia Sodálite, familiares y amigos de los dos nuevos diáconos. Hernán Alvarez, peruano de 32 años, y Alejandro Gallego, colombiano de 33 años, recibieron del Cardenal Prefecto este primer grado del sacramento del Orden Sacerdotal, en medio de la alegría de los participantes.

Durante su homilía, dirigiéndose a los nuevos diáconos, el Card. Rodé afirmó que “cuando respondiendo a la llamada de la Iglesia pronuncian ‘aquí estoy’, ustedes han expresado su disponibilidad a una entrega total y sin retorno al servicio del Señor y de su Iglesia. Es un momento significativo de su vida (…) por el cual se alegran sus hermanos de la Familia Sodalite, la Iglesia en el Perú y la Iglesia Católica entera”. “La gracia que les ha sido dada —añadió más adelante— es el signo de un amor especial del Señor. Con el paso dado hoy ustedes ponen orden en las cosas, orden en sus vidas. Dios en primer lugar. En comparación con El todo el resto cuenta poco, todo es efímero, solo su amor es eterno”.

Asimismo, el Cardenal Prefecto les pidió que “hagan que brille Jesús ante los hombres. Que vean estas buenas obras y por ello den gracias y gloria al Padre que está en los Cielos. Hoy reciben la misión de anunciar la Palabra de Dios y la invitación a vivir lo que enseñan. Serán los hombres de la Palabra. Esta Palabra que tiene que ser en ustedes como un fuego ardiente (…) que brota sin obstáculo de un corazón totalmente entregado al Señor”.

“Que la entrega al Señor y la contemplación de su rostro —afirmó al concluir su homilía—, la pureza del corazón y del cuerpo, los transforme poco a poco y haga de ustedes hombres luminosos y alegres, con un corazón compasivo, cercano a todo sufrimiento humano, humildes y libres, a ejemplo de Jesucristo y de sus santos”.

Ecuador: Con solemne celebración Eucarística se celebró nuevo aniversario del Sodalitium y clausura de III Asamblea Plenaria del MVC

Santiago de Guayaquil, 9 (NE – eclesiales.org) Con la inmensa y bella catedral gótica de la Arquidiócesis de Santiago de Guayaquil llena de entusiastas participantes de la Familia Sodálite, el Arzobispo de Quito y Primado del Ecuador, Mons. Raúl Eduardo Vela Chiriboga presidió una solemne concelebración en la Solemnidad de la Inmaculada Concepción, declarada Patrona y especial protectora de la República del Ecuador por la Convención Nacional de 1851. Con la solemne Eucaristía se celebró asimismo un nuevo aniversario de la fundación del Sodalitium Christianae Vitae y la clausura de la III Asamblea Plenaria del Movimiento de Vida Cristiana, que se llevó a cabo en esta ciudad.

Entre los presentes en la Santa Misa se encontraba el Superior General del Sodalitium y Fundador del MVC, D. Luis Fernando Figari, el Coordinador del Movimiento de Vida Cristiana, Eduardo Regal Villa, así como los dirigentes internacionales de ese movimiento eclesial y los participantes en la III Asamblea Plenaria que se llevó a cabo en la Arquidiócesis del Guayas del 1 al 8 de diciembre de este año.

El Arzobispo Vela Chiriboga resaltó durante una intensa homilía la alegría de celebrar con toda la Iglesia la Solemnidad de la Inmaculada, así como el 38 aniversario de la fundación del Sodalitium, y la feliz culminación de la III Asamblea Plenaria de un movimiento eclesial latinoamericano extendido por los cinco continentes.

El Arzobispo Primado del Ecuador hizo alusión a los tres elementos que coincidían en la acción de gracias a Dios, deteniéndose en cada uno de ellos y destacando la acción de la gracia en su realización.

Así comentó la fuerza del Espíritu actuando en la Virgen y la cooperación de María a la invitación que el mensajero divino le presentó, comentando pasajes de la lectura de la Anunciación. Se refirió a aquel 8 de diciembre de 1971 en que la acción del Espíritu movió a Luis Fernando Figari a dar el paso de iniciar lo que daría lugar a la gran Familia Sodálite, destacando algunos rasgos de su cooperación. Recordó el haber participado con el Fundador en la Conferencia Episcopal de Aparecida, y dio lectura a un texto suyo sobre la alegría que debe marcar la vida cristiana y la adhesión que el fiel de la Iglesia debe tener para con la persona del Señor Jesús. Hizo también referencia a la trascendencia de la III Asamblea Plenaria del MVC que había culminado precisamente el día de hoy. Resaltó la importancia de delegados de tantas naciones llegados a la ciudad de Santiago de Guayaquil y que luego de una experiencia de comunión, de oración en común, de reflexión volvían a sus naciones. Destacó que todo ello era un signo claro de la esperanza cristiana, resaltando palabras del Fundador en el sentido del horizonte de esperanza que se debe vivir junto al Señor Jesús, y encomendándose siempre a la guía e intercesión de la Inmaculada Virgen María.

Fundador del MVC ofreció conferencia sobre "Construyendo el presente y el futuro en horizonte de esperanza" durante III Asamblea Plenaria

Santiago de Guayaquil, 8 (NE – eclesiales.org) En el marco de las labores de la III Asamblea Plenaria del Movimiento de Vida Cristiana, D. Luis Fernando Figari, fundador de este movimiento eclesial, ofreció una conferencia bajo el título "Construyendo el presente y el futuro en horizonte de esperanza", con la que culminó la jornada del día 7 de diciembre. Durante su conferencia, luego de hacer un análisis de la crisis del mundo y su influjo en el cristiano, el fundador de diversas asociaciones eclesiales alentó a los asambleístas a construir el presente y el futuro en el horizonte de la esperanza, siendo ésta una ocasión de aferrarnos al madero de Cristo, acoger al Señor Jesús en nuestras vidas, acoger los auxilios de Santa María en el camino de la santidad y a lanzarnos al apostolado que irradie santidad y transmita al Señor.

Tras hacer un recorrido por las reflexiones y el trabajo realizados anteriormente por el MVC en la I y II Asambleas Plenarias, realizadas en Roma (Italia) y Lima (Perú) respectivamente, Luis Fernando analizó la crisis del mundo y su influjo en el cristiano de hoy, explicando que ese diagnóstico es para que "ustedes se comprometan más con la Iglesia y nuestra espiritualidad, para que nuestros planteamiento se aproximen con seriedad al diagnostico, con el realismo de la esperanza, para conseguir un mundo más justo y reconciliado, en las sendas de la santidad y apostolado".

Más adelante explicó que los emevecistas están llamados a ser "artesanos de la reconciliación" para ser "efectivos obreros en la mucha mies, que en medio de alegrías y dolores abrazamos la caridad de Cristo como nos enseña el Concilio Vaticano II", dijo. "El emevecista - agregó - debe partir de su identidad como persona humana y católica, aquella que percibe nostalgia de infinito, llamado a la santidad, que responde al ansia de anunciar al Señor Jesús, como reconciliador del hombre que ofrece la clave, el camino para avanzar hacia el encuentro eterno, para transformar el mundo según el divino plan".

Explicó que los integrantes del MVC buscan comunicar su fe y "divulgar con ardor que la vida humana tiene sentido, que el anuncio es un gozo, que acoger el cambio y el horizonte de esperanza es posible, como Santa Maria, la primera discípula".

Luis Fernando señaló que el secularismo es "una grave amenaza" que excluye a Dios y a su divino Plan de la vida del ser humano, que alimenta la indiferencia y el divorcio entre fe y vida. "La crisis de fe y la avanzada de la nada hacen despertar la desesperanza. Para mí hay una relación muy cercana entre pérdida de fe, la nada y la desesperanza", añadió.

Con fuerte y firme voz, Luis Fernando señaló que la crisis de hoy produce angustia y sufrimiento, pero que para el creyente debe ser ocasión de acercarse a Cristo, abriendo el horizonte de la esperanza. "Con una identidad católica debilitada, se debilita la fe y el amor a la Iglesia, lo que facilita que las personas que sufren este debilitamiento la reemplacen por vagas creencias y se alejen de una coherente práctica de la fe", dijo.

Alentó a los asambleístas a reafirmar su identidad católica y a que ésta se refleje en toda su conducta, en la vida social y cultural, siendo una "convicción personal que el Señor Jesús sale al encuentro de cada uno para redimirnos y reconciliarnos".

"Es María nuestra Madre - continuó - quien nos auxilia en el camino de la santidad", exhortando luego a los emevecistas a vivir la espiritualidad de María, dejándose configurar con el Señor Jesús para así alcanzar la santidad.

Luis Fernando, en sus palabras finales, alentó a los emevecistas a que el apostolado sea irradiación de santidad. "Dios nos invita a ser sus apóstoles por amor y por ternura, tenemos que dejarnos acoger por el Señor Jesús, para que su luz se encienda totalmente en nuestros corazones… Nuestro llamado busca ser un incendio que lo transforme todo con el fuego del amor divino, iluminando la noche oscura y tenebrosa de tantos, dándoles el calor de la fe. Sólo así podremos cumplir realmente con las palabras del Señor Jesús que han servido de lema en esta Asamblea: ‘Yo os he elegido para que vayáis y deis fruto y vuestro fruto permanezca (Jn 15,16)’", concluyó.

Luego de su intervención hubo un interesante diálogo de intercambio de preguntas y respuestas entre Luis Fernando y los delegados representantes de los diferentes países en donde se encuentra el MVC.

Multitudinario encuentro con el Fundador del MVC en Santiago de Guayaquil

Santiago de Guayaquil, 7 (NE – eclesiales.org) Cerca de cuatro mil personas se reunieron con el fundador del Movimiento de Vida Cristiana, D. Luis Fernando Figari, en un multitudinario encuentro realizado este sábado en Santiago de Guayaquil. A las cinco de la tarde, el amplio espacio del Centro de Convenciones Simón Bolívar se encontraba a su máxima capacidad, con entusiastas participantes que agitaban banderines celeste y blanco –los colores de la ciudad- y coreaban cantos y barras del MVC, preparándose para el encuentro.

Las actividades del Encuentro del MVC se iniciaron con una hermosa procesión en andas de Nuestra Señora de la Reconciliación, quien recorrió el amplio pasillo central bajo una lluvia de pétalos y acompañada por el canto “Nuestra Señora de la Reconciliación”, con sus estrofas entonadas en varios idiomas. Tras una ceremonia inicial, con lecturas de la Sagrada Escritura y oraciones participadas por los millares de asistentes, el Fundador del MVC, D. Luis Fernando Figari, fue invitado a hacer uso de la palabra desde el amplio estrado cubierto por una gigantografía con el rostro del Señor Jesús y la frase que pronunció: «Yo os he elegido a vosotros y os he destinado para que vayáis y deis fruto y vuestro fruto permanezca».

«Ante todo doy gracias a Dios, fuente de todo bien, por estar una vez más en esta tierra querida de Santiago de Guayaquil, ciudad de Cristo y de María», fueron las palabras iniciales del Fundador.

«No quiero ocultar mi enorme alegría de estar acá reunido con Uds., celebrando en familia espiritual nuestra fe, el mayor bien que tenemos, y mirando espiritualmente al apóstol Santiago, cuyo nombre despierta ecos de cercanía a Jesús, ecos de Evangelio, de compromiso apostólico, de épico alzar las banderas de Cristo, como ustedes alzan las blanquicelestes de la Virgen María, que simboliza vuestra ciudad, y cantan sobre sí mismos llamándose “madera de guerrero”».

«En 1851, tres años antes de la proclamación del Dogma de la Inmaculada Concepción por el beato Pío IX, La Convención Nacional del Ecuador, decretó mediante ley del 17 de marzo de 1851: “La Purísima Virgen María, en el misterio de su Inmaculada Concepción, será reconocida como patrona y especial protectora de la República”. Esta preparación mariana, con otros jalones de vuestra historia nacional como la consagración al Inmaculado Corazón de María a fines de ese siglo, llevan a Jesús, a cuyo Sacratísimo Corazón fue consagrado en Ecuador en el año 1873. Ambas consagraciones son una avanzada entre los pueblos del mundo; son los ecuatorianos los primeros en efectuar esa consagración nacional a la Inmaculada y al Sagrado Corazón. Cómo no ver en ello un signo que desde vuestra historia llega a ustedes, y aparece fuerte y resonante en este encuentro de fe», señaló. Preguntando a los asistentes: «¿No lo ven ustedes?», un sonoro «¡Sí!» retumbó en el amplio ambiente del Centro de Convenciones donde se desarrollaba el encuentro emevecista. Pasó luego a saludar al Coordinador General del MVC, D. Eduardo Regal Villa, así como a los más de doscientos delegados llegados de los cinco continentes para participar en la III Asamblea Plenaria del MVC, que se está realizando en Santiago de Guayaquil en estos días. Hizo breve referencia a una de las lecturas con que se inició el Encuentro, diciendo: «Cuando el Ángel Gabriel lleva la Buena Noticia de Dios a la Virgen María, la primera palabra que pronuncia es Jaire, Alégrate. La vida cristiana es alegre, pues participamos de la alegría del Señor Jesús, y ello se manifiesta cuando celebramos la fe, se manifiesta en este encuentro, en el júbilo, en los cantos, en las oraciones y mensajes. Con María nos alegramos por la Buena Nueva de Jesús, con Ella celebramos la Buena Noticia». «Hemos hablado de las tinieblas de un mundo que se cierra a Dios. Hoy vivimos tiempos difíciles, en tantos aspectos. Pero no es que esto se produzca de un momento para otro. Tiene su historia. En el siglo XIX un autor alemán, Nietzsche, escribió Más allá del bien y del mal, parece ser un eco implícito de Eva en el Paraíso, cuando se enreda, se confunde y quiere ir más allá del dilema fascinada por la engañosa tentación —como todas— del demonio-serpiente que le presenta todo bajo la impresión o especie de luz, deslizando la ponzoña que despierta su egoísmo y la hace ver así. De ese enredo de ambición, egoísmo, engaño, atracción subjetivista, nace la decisión de rechazar el amor de Dios y surge el pecado original, la clave explicativa de los problemas del ser humano».

«El modelo quedó forjado; cuando más se procura huir del bien explícito —porque es exigente, demanda mucho, no gusta o incluso disgusta al “sabor” del paladar de la subjetividad—, la persona flaquea atraída y fascinada por el abismo del mal y no pocas veces termina cayendo en él, devorada por su vacío».

Pasó luego a analizar algunas reacciones frente a la tentación del mal en el mundo de hoy, y señaló: «Hoy los efectos del mal abundan —drogas, aborto, eutanasia, pansexualismo, pérdida de identidad, injusticias, etc.—. Todo justificado en una tentación galopante de supuestos bienes y publicitados argumentos. Pero, no todos sucumben como es obvio. Hay quienes aunque no sucumben a las presiones del mal no tienen la fuerza para romper con evangélica radicalidad con el mal que se le presenta como bien». Los llamó «medioqueredores, tibios, seguidores de Cristo hasta el Domingo de Ramos, pero callan ante las voces que el Viernes claman ante Pilato: “Crucifícale”». Tras referirse a «corazones comprometidos a medias» y «la tragedia del divorcio de fe y vida», indicó que «otros andan confundidos, sumidos en la ignorancia, con una fe de niños que sólo se alimentó con los nutrientes propios de esa edad, de una categorización madura que fuera más allá de los emocionalismos buenos para los infantes pero insuficientes para los jóvenes y los adultos. La ignorancia de la fe es un gran enemigo de la persona. La ignorancia hasta de lo fundamental, de las verdades del Catecismo». Tras hacer unas referencias antropológicas señalando que la persona es fundamentalmente una «creatura trascendente» que «está sellada por su inteligencia, su aprendizaje, comprensión y articulación de ideas», añadió: «De allí el hambre de verdad que lo superior del hombre tiene. Cuando se renuncia a ello queda sólo el mundo de los sentidos, lo sensual, emocional y el resto que se comparte con los animales». En este punto sugirió que las direcciones nacionales del MVC inicien una campaña de escuelas de catequesis y pidió voluntarios para ellas, elevándose centenares de manos en señal de respuesta.

Tras un reflexión sobre la importancia de madurar en la verdad como se madura en la edad, dijo: «Hay que tomar el amor de Dios es serio. Hay que abrirse a Él. Hay que salir al encuentro del Señor Jesús, que a cada paso se hace el encontradizo para darnos la ocasión de encontrarnos con Él y adherirnos a Él, como los sarmientos a la vid. Ésa es la fuente de la verdadera alegría, de la verdadera felicidad que todos ansiamos en nuestros corazones».

Interrumpido varias veces por aplausos y barras, el Fundador siguió planteando la necesidad de un compromiso serio en medio de un mundo que todo lo agua. En tal sentido, luego de algunas reflexiones realizó una exégesis sumamente apelante de la historia del joven rico que aparece en los Evangelios, destacando que el Señor conoce la interioridad de cada cual. Mostró cómo Jesús con sus respuestas al joven que pedía qué más podía hacer para alcanzar la perfección iba buscando mostrarle quién era, y lo que realmente ocurría en su corazón. Destacó entre otras características que el joven no se percata de que Jesús le menciona sólo los mandamientos para con el ser humano y no su base que son los mandamientos para con Dios: «El Señor le responde sólo con los mandamientos que se refieren a la justicia para con el prójimo, pero curiosamente omite los de Dios: Ama a Dios sobre todas las cosas, No jures en vano, Santifica las fiestas. El joven pasa eso por alto, no se detiene en ello, en lo fundamental no se para, y sigue con su ímpetu: “¿Qué más me falta?”». Pasó el Fundador a explicar el sentido de aquel mirar de amor de Jesús, en términos apelantes: «El Señor le permite experimentar en ese instante, a través de su mirada, todo el amor con que Él lo ama. Lo mismo hace con cada uno de nosotros. Aquel joven debió experimentar cómo el amor del Señor lo inundaba, buscando despertar en él una respuesta de amor. Sólo ese amor sería capaz de saciar el hambre de infinito que experimentaba su corazón con tanta vehemencia, lanzándolo a la búsqueda». Destacó cómo el joven estaba cegado, como muchas veces los hombres y mujeres de hoy, por sus propias visiones, por sus subjetivismos y tantas cosas más. Ante tal ceguera, el Señor Jesús culmina revelando las características del joven que ante la radicalidad de la invitación de Jesús a darlo todo se echa para atrás y huye, como hoy huye el mundo.

Contrapuso la escena a la situación de la Virgen de Nazaret, cuya escena de la Anunciación-Encarnación se había leído en la lectura con que se dio inicio al Encuentro. Tras destacar diversas características de la Virgen María dijo que «su sí no es una entrega de momento, sino un sí firme que permanece y se abre aceptando su misión, aceptando con humildad y amor las tareas que vendrán de las que nacerá más fruto que el que se podía imaginar una permanencia mayor que cualquier obra humana». Invitó a la multitud presente a hacer como María y dar siempre su sí al Señor, sea lo que Él pida, pues tal es el camino que lleva a la felicidad y la plenitud.

Culminó su conferencia Luis Fernando Figari, diciendo: «Ante los problemas, sean cuales sean, elevemos los corazones, dejémonos maravillar por la Verdad de Cristo, vivamos de sus promesas, cantemos con nuestras vidas un himno que dé gloria y alabanza a Dios. Sursum corda! ¡Levantemos los corazones en esperanza y construyamos para nosotros y los demás un mundo mejor, más justo y reconciliado!».

Luego se presentaron unos números alusivos al MVC actuados y cantados por emevecistas, entre ellos se procuró presentar la importancia de la Asamblea Plenaria y de participantes de diversos países presentes, culminando esta parte con un video sobre dicha Asamblea por el que se hacía conocer a la multitud de participantes en el Encuentro rasgos de la III Asamblea Plenaria.

Culminó el gran encuentro con una tocante procesión de una cruz rodeada de muchas antorchas, velas prendidas por muchos de los participantes y un canto de adoración a la cruz y de compromiso con el Señor Jesús.

25 aniversario como sodálite celebra el P. Emilio Garreaud, rector de la Universidad Juan Pablo II en Costa Rica

Lima, 3 (NE – eclesiales.org) El R.P. Emilio Garreaud Indacochea SCV, celebró 25 años de sodálite con la celebración el día de ayer de una concurrida Misa en la iglesia de Nuestra Señora de la Reconciliación, en Lima. El P. Garreaud de 54 años de edad y actualmente rector de la Universidad Juan Pablo II, en Costa Rica, profesó perpetuamente en el Sodalitium Christianae Vitae el 2 de diciembre de 1984. En aquella ocasión presidió la Eucaristía el Arzobispo Emilio Vallebuona Merea, SDB. En una intensa concelebración, con la asistencia de más de 20 sacerdotes, la madre y hermanos del p. Garreaud, sus familiares y amigos y un muy nutrido grupo de miembros del Sodalitium Christianae Vitae encabezados por su Superior General D. Luis Fernando Figari, el P. Garreaud pronunció una sentida en la que agradeció a Dios por las muchas bendiciones recibidas a lo largo de estos años. Estuvo también presente el Arzobispo de Piura y Tumbes, Mons. José Antonio Eguren, SCV, compañero de colegio del p. Garreaud.

"Ahora que veo retrospectivamente mi vida –señaló durante la homilía-, qué más puedo hacer sino agradecerle desde lo más profundo a Dios por todas las gracias recibidas". "En este día pido a Dios a que me ayude (como lo hizo Santa María) a proclamar la "grandeza del Señor" y a "alegrar mi espíritu en Dios mi Salvador". Ella me mueve a dar gracias como lo hizo en la oración del Magníficat, pero sobre todo me impulsa a comprometerme más en el apostolado servicial del anuncio de la palabra y de la caridad, en mi comunidad del Sodalitium y en la Iglesia. Todo ello de manera especial con los jóvenes, los pobres, la cultura y las familias. Para terminar sólo me queda dar de todo corazón gracias a Dios y a mi madre la Virgen María". Al final de la homilía la asamblea quiso expresar su alegría y acción de gracias a Dios con una larga salva de aplausos.

Al finalizar la Santa Misa, el R.P. J. Baertl, Asistente de Espiritualidad del Sodalitium, leyó una bendición del Papa Benedicto XVI al P. Garreaud por su 25 aniversario de profesión perpetua en el Sodalitium Christianae Vitae.

Cinco nuevos profesos perpetuos en el Sodalicio de Vida Cristiana

Lima, 16 (NE – eclesiales.org) En la iglesia Nuestra Señora de la Reconciliación, en la ciudad de Lima (Perú), que se encontraba colmada de fieles, se realizó en una intensa ceremonia la profesión perpetua de cinco sodálites. En una Misa presidida por Mons. Kay Schmalhausen, Obispo Prelado de Ayaviri, y concelebrada por diez sacerdotes, cinco sodálites que han cumplido una larga preparación para la vida consagrada realizaron su profesión a perpetuidad en una Eucaristía notablemente participada. Rubén, Renzo, Javier, Remigio y Daniel, se llaman los neoprofesos. Junto a los padres, familiares, amigos, miembros de la Familia Sodálite, estaba presente el Fundador y Superior General del Sodalitium Christianae Vitae, D. Luis Fernando Figari, el Superior Regional para el Perú, D. Erwin Scheuch, así como otras autoridades y miembros de la Sociedad de Vida Apostólica de Derecho Pontificio nacida en el Perú.

En el curso de la celebración solemne de la Eucaristía, Mons. Kay pronunció una intensa homilía. En ella sostuvo: «La liturgia del día de hoy, memoria de nuestra Señora de los Dolores, se encuentra en íntima conexión con la fiesta que la Iglesia celebraba el día de ayer: la Exaltación de la Santa Cruz. Al participar ahora de esta Misa, vamos a detenernos a contemplar esa Cruz, para exclamar junto con la liturgia de la Iglesia: "Oh cruz victoriosa, signo admirable, (madero de salvación,) ayúdanos a alcanzar el triunfo eterno"». Añadiendo luego: «Las lecturas del día de hoy nos hablan con un acento particular de la dimensión oblativa y martirial de la vida de Santa María, Virgen de los Dolores, unida también al sacrificio reconciliador de su Hijo. Y con la antífona del día de hoy queremos dirigimos a Ella también con afecto de hijos para decirle: "Alégrate, Madre dolorosa, porque, después de tanto sufrir, te ves ahora rodeada de gloria y colocada, como Señora del universo, al lado de tu Hijo"». «Y es en esta fiesta, queridos hermanos, que queremos finalmente unirnos con gozo y gratitud a la profesión a perpetuidad de la plena disponibilidad apostólica de estos 5 hermanos nuestros: Rubén, Renzo, Javier, Remigio y Daniel. Nos alegra su respuesta generosa al Plan de Dios, a su vocación particular».

Más adelante, dijo: «Queridos hermanos, toda elección de Dios es un maravilloso don de Su Amor: "Antes que te formaras en el vientre materno, yo te conocía, y antes que tú nacieses te tenía consagrado: yo profeta de las naciones te constituí". No solamente hemos recibido la vocación a ser hijos en el Hijo, la gracia del Bautismo, sino que además "antes que nacieses te tenía consagrado", es decir, "separado, apartado para mí", dice el Señor. Por lo tanto está también junto con la vocación a la vida de la gracia, aquella vocación específica. Hoy queridos profesandos realizarán un acto que no es en primer lugar resultado de una opción o decisión personal. Sino que expresarán su respuesta a la vocación y elección de Dios a cada uno de ustedes. Respuesta a esa vocación a desplegar su vida a la plena disponibilidad apostólica, a perpetuidad, para siempre, llamados en ese camino particular a conformar su vida con Jesús, con el Hijo de la Virgen María».

Ahondando en los pasos que debe dar un consagrado, señaló: «¿Cómo responder a esta sobrecogedora elección? Es decir: ¿qué deben hacer? En primer lugar, diría a la luz de las lecturas del día de hoy, responder con humildad. En la vida de todos, cuánto más en la vida de los consagrados al Señor, hemos de poner cimientos hondos, profundos; cuanto más alto queremos llegar, cuanto mayor sea nuestro deseo de conformarnos con el Señor, cuanto más quieras ser como Él, más ahondemos en la conciencia de nuestra pequeñez, de nuestra dependencia del Señor, de que solos no podemos, pues, "¿a dónde vamos a ir? Sólo Él tiene palabras de vida eterna". Por eso, que al emprender esta etapa definitiva e irrevocable de su entrega al Señor puedan construir sobre la roca sólida de la humildad, apartándose de las arenas movediza de la vanidad y el orgullo. Pues, si el Señor no construye la casa, si Él no es el fundamento, en vano trabajan los obreros. Por eso que puedan a la luz, quizás de esta primera nota, cultivar muy especialmente los medios del propio camino espiritual al que el Señor los ha llamado como sodálites. Son ellos los que ayudarán a poner cimiento seguro a su respuesta generosa a la gracia de Dios: una sana desconfianza de sí mismos y una profunda confianza en Dios; un frecuente examen de conciencia que ayuda a aceptar mejor las propias fragilidades humanas, y especialmente una honda, profunda, vida espiritual; es decir el ser hombres de corazón orante; es decir hombres de Dios, amigos de Dios, imbuidos en la acción de la oración. Cuánto más profunda sea su vida espiritual, tanto más hondo llegarán, y podrán reconocer con cada vez mayor claridad no sólo la propia pequeñez, sino en especial y sobre todo el don de la propia mismidad, la imagen, la huella de Dios grabada en el corazón de cada uno de ustedes. "Por tanto -lo repito con las palabras de San Pedro- pongan el mayor empeño en afianzar vuestra vocación y elección. Obrando así nunca caerán; Y así se les dará amplia entrada en el Reino glorioso de nuestro Señor y Salvador Jesucristo"».

Profundizando más, el Obispo celebrante indicó: «Ser sodálites plenamente incorporados a la comunidad sodálite es por otro lado ser apóstoles de Jesús. El ideal del apostolado es quizás uno de los ideales más grandes y más hermosos que se puedan perseguir a lo largo de toda la vida». Pasó luego a explicar algunos alcances de lo que iban a profesar: «El camino que ustedes emprendieron hace años atrás, saben ustedes muy bien que no es fácil, ni exento de pruebas. La misma obediencia, que están desde su libertad dispuestos a vivir, a abrazar, si quiere ser verdadera y camino de auténtica libertad, aquella obediencia aprendida del Señor, cuesta. Implicará de ustedes muerte personal; renuncia a las demandas del hombre viejo; a falsas propuestas de libertad. Sin embargo, si siguen ese precioso camino, será para todos y cada uno de ustedes, como para cada uno de los sodálites, senda de plenitud aquí y ¡cuánto más plenitud en el Cielo! Por medio de ese camino los frutos de apostolado serán innumerables, aún cuando éstos no siempre se vean en el aquí y ahora de nuestra vida. Pero, repito, es un camino que requiere de espíritu de oblación y sacrificio constante, como nos lo sugiere la liturgia del día de hoy... en el fondo, de una cada vez más profunda e íntima "comunión en los padecimientos de Cristo para hacerse semejantes a Él en su muerte, tratando así también de llegar a la resurrección". Sólo, queridos hermanos, una obediencia amorosa, dócil, pronta, alegre, generosa dará frutos en el Señor».

«Pero, ciertamente también vale la pena preguntarnos: ¿cómo alcanzar esta obediencia y disponibilidad plena? ¿Cómo poder decir ese hágase definitivo y total al Señor, como el de nuestra Madre, Santa María? ¿Cómo alcanzar un corazón dócil y fiel como el Suyo, incluso atravesado por la espada del dolor? En primer lugar es ésa la razón por la que oraremos el día de hoy al Señor... para que les conceda la gracia de un corazón indiviso y sin fisuras, un corazón reconciliado en el amor. El compromiso del celibato unido al de la obediencia será en este sentido no sólo el medio para vivir la castidad perfecta y alcanzar así la plenitud en el amor, sino forjar un corazón hecho hostia inmaculada y santa, como el corazón de María nuestra Madre».

El Obispo señaló en otro pasaje: «Queridos hermanos, que este compromiso del celibato...vaya por tanto acompañado de una radical renuncia al mundo, así como de un decidido rechazo a sus tentaciones y falaces atractivos. El combate que habrán de librar en vistas a la conquista de un corazón unificado, capaz de irradiar luminosamente el amor de Dios al mundo, requerirá de mucha paciencia, de una renovación constante en los criterios evangélicos, de un esfuerzo radical por ser transparentes en todo, en no pocas ocasiones del sano recurso al consejo y la orientación, para eso tienen a sus hermanos, así como de una constante abnegación de sí mismos».

Y refieriéndose a la característica de una sociedad de vida apostólica como el Sodalicio, dijo: «Sean apóstoles con todo el corazón y con toda la vida. Que sus palabras, sus miradas, sus gestos, en suma, todo su ser transparenten al mismo Señor Jesús, Hijo de la Virgen. Apostolado es arder en Amor, es ser agentes de reconciliación y de paz en nuestro mundo lacerado, herido y doliente».

Cerca del final de su vibrante homilía, el celebrante Mons. Kay Schmalhausen se dirigió a los parientes cercanos de los profesandos, a quienes dijo: «A ustedes los padres y familiares quiero expresarles a nombre de toda la Iglesia y del Sodalicio de Vida Cristiana nuestra mayor gratitud por la entrega generosa de sus hijos. El Señor, que no se deja ganar en generosidad, se los recompensará. Lejos de haberlos perdido, los han ganado de un modo distinto y más pleno. Pero, por otro lado, no dejen de sostenerlos con el apoyo incansable de su oración y aliento. Y no olviden que contar con un hijo o una hija consagrado en la familia es una bendición, pero tal situación los llama también a ustedes a una vida cristiana cada vez más coherente».

La celebración realizada en forma solemne, acompañada de cantos con tonalidades andinas y otros con mensajes de gran hondura, dio lugar también a una festiva participación de los fieles que aplaudieron extensamente, hasta en dos momentos, a los cinco nuevos profesos. Posteriormente centenares de personas felicitaron con alegría a los nuevos sodálites profesos perpetuos y a sus familiares cercanos.